Los autores de la masacre del instituto Columbine practicaron días antes

Bárbara Celis D' Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

INTERNACIONAL

Un vídeo muestra a los dos estudiantes disparando y burlándose de lo que iban a hacer En 1999, mataron a doce estudiantes y a una profesora y después se suicidaron

23 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Estados Unidos recordó ayer con horror la matanza de Columbine al hacerse público un vídeo en el que los dos jóvenes que asesinaron a sangre fría a doce compañeros y a una profesora en marzo de 1999 hacen prácticas de tiro en un bosque al sur de Denver. Seis semanas antes de irrumpir con disparos en su propio colegio, Eric Harris y Dylan Klebold, que se suicidaron tras la masacre, practicaron su puntería en un bosque de Colorado, adonde fueron con Mark Manes, el traficante que les vendió las armas, con la novia de éste y con su amigo Philip Duran, que trabajaba con ellos en una pizzería. El vídeo muestra como, entre disparo y disparo, los adolescentes bromean sin pudor sobre el efecto que tendría una bala en el cerebro de un ser humano. Los chavales, vestidos con guardapolvos negros como los que lucieron el día del crimen, incluso se ríen de la venta ilegal de armas y se burlan de las heridas que les causan en sus manos el retroceso de una metralleta al ser disparada. Árboles y bolos «Las pistolas son malas. Cuando las conviertes en algo ilegal, te pueden pasar cosas horribles», dicen en el vídeo entre risas. Árboles y bolos les sirven como blanco. Horas antes de la matanza estuvieron precisamente en la bolera, como recuerda Michael Moore en su documental titulado Bowling for Columbine. El vídeo se ha hecho público tras arduos esfuerzos de un grupo de trabajo que se dedica a investigar las causas que llevaron a los jóvenes a perpetrar la matanza y que intenta sacar a la luz todas sus conclusiones. Según los compañeros de clase de Harris y Klebold, ellos mismos se lo enseñaron a sus amigos, por lo que algunos padres concluyen que si las autoridades hubieran hecho algo se podrían haber evitado las muertes. «¿El sheriff , la familia o gente de la escuela vieron el vídeo? ¿Cuántas oportunidades se perdieron de parar a los asesinos?», se preguntaba ayer Randy Brown. Él es el padre de un estudiante del mismo colegio al que un año antes de la masacre Harris amenazó con matar y, a pesar de la denuncia que interpusieron contra él, las autoridades no hicieron nada para evitar los hechos posteriores. Mark Manes, el hombre que les vendió entre otras armas una ametralladora TEC-DC9, también aparece en las imágenes bromeando. Manes acaba de salir de la cárcel tras cumplir una condena de apenas dos años y medio. Curiosamente, la cinta de vídeo se hizo pública dos días antes de que se estrene en Estados Unidos la película Elefant , de Gus Van Sant, una recreación de la matanza de Columbine que no ha sido bien acogida por la crítica de este país, porque no da respuestas concretas al porqué de aquel trágico suceso.