Tensión entre Londres y Teherán tras ser tiroteada la embajada británica

La Voz AGENCIAS | TEHERÁN

INTERNACIONAL

El Gobierno británico cerró ayer su Embajada en Irán después de que fuese atacada, en medio de crecientes tensiones con Teherán por la posible extradición a Argentina de un diplomático iraní acusado de terrorismo. La sede diplomática recibió cinco disparos desde una calle cercana que sólo causaron escasos daños materiales en el edificio. «Las balas alcanzaron las oficinas en el primer y segundo piso, pero nadie resultó herido», explicó la portavoz del Ministerio de Exteriores británico, quien dijo «es muy pronto» para hacer conjeturas sobre el móvil del ataque. Todo apunta a que el incidente está vinculado con el clima de alta tensión diplomática entre Gran Bretaña e Irán a raíz de la detención en Inglaterra de un ex embajador iraní a petición de la Justicia argentina. Desde entonces, la sede diplomática británica en Teherán se encontraba en estado de alerta. Hadi Soleimanpour, arrestado el pasado 21 de agosto por la Interpol, está acusado de conspirar en el atentado de 1994 contra la mutualista judía Amia de Buenos Aires, que causó 85 muertos. El portavoz de Exteriores iraní, Hamid Reza Assefi, tachó entonces la operación de «maniobra política, hecha bajo la presión de Israel». La tensión aumentó aún más después de que el embajador iraní en Londres, Morteza Sarmadi, fuera llamado a consultas, acción que significa la ruptura temporal de relaciones diplomáticas entre ambos países. El juez argentino Juan José Galeano, que emitió 13 órdenes de captura internacional contra iraníes -incluido Soleimanpour-, implica a «elementos radicalizados de la República islámica» en el atentado antisemita de 1994.