El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmó ayer que el Ejecutivo «no se plantea en absoluto» romper relaciones diplomáticas con Cuba. En la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Rajoy contestó que «no desea hacer comentario alguno ni sobre las declaraciones ni sobre las actuaciones» de Fidel Castro porque «se califican por sí mismas» y expresó su «solidaridad» y su «cercanía» con el pueblo cubano al ser preguntado sobre los insultos proferidos por Fidel Castro contra Aznar y el hecho de que éste encabezase una manifestación ante la Embajada de España para protestar contra la postura de la UE hacia Cuba. Rajoy se refirió a la declaración de la UE que contempla revisar la «postura común» sobre la isla, y recordó que son «decisiones en el seno de la UE, que se adoptan por consenso de todos los países, un consenso al que España, lógicamente, se ha unido». Los principales partidos políticos españoles se pronunciaron al respecto. El portavoz adjunto del gobernante PP en el Congreso, Ignacio Gil Lázaro, calificó de «payasada bananera» la manifestación en La Habana y destacó que el «pueblo cubano sabe que contará siempre con la solidaridad del PP». El PSOE, por su parte, condenó el comportamiento de Fidel Castro y reprobó la manifestación de La Habana. La Comisión Europea considera que «le corresponde» a Cuba solucionar la crisis bilateral actual, aunque mantiene su objetivo de «profundizar en las relaciones políticas y económicas» con la isla. «Es Cuba la que estuvo en el origen de esta crisis y le toca a ella solucionarla», dijo un portavoz.