EE. UU. espera que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución antes de dos semanas
08 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Después de la derrota de las Naciones Unidas para impedir la guerra en Irak, la pelota vuelve ahora a estar sobre el campo de la organización internacional de cara a solucionar la reconstrucción iraquí. EE.UU., con el copatrocinio de España y el Reino Unido, presentará hoy ante el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para acabar con el embargo que pesa sobre Irak desde la primera guerra del Golfo. El proyecto proponer el levantamiento de todas las sanciones, salvo las militares. «La resolución pretende, además de levantar las sanciones, definir los ámbitos económico, institucional, financiero y humanitario de las Naciones Unidas en Irak» y ordenar cuestiones relativas a la gestión de la administración del gobierno interino, según explicó ayer José María Aznar. Según la propuesta norteamericana, Irak pasaría a vender petróleo sin la supervisión de la ONU, pero el dinero obtenido se depositaría en un fondo destinado a la reconstrucción del país y a necesidades humanitarias por el que velaría un consejo internacional compuesto por miembros del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional y de la ONU. Asimismo, la propuesta incluye la designación de un coordinador especial para Irak elegido por el secretario general de la ONU. Entre los nombres que se barajan está el Segio Vieira de Mello, actual comisario de Derechos Humanos. Francia y Rusia La propuesta parte con la declarada oposición de Francia y Rusia, que podrían utilizar su derecho de veto amparándose en anteriores resoluciones que conectan el levantamiento del embargo con la constatación de que ya no existen armas de destrucción masiva en Irak, algo que aún nadie ha probado. En ese sentido, Washington anunció ayer que enviaría 2.000 inspectores al país árabe. Para suavizar el crispado terreno sobre el que se erigen las posiciones francesa y rusa, la propuesta incluye el pago de los 10.000 millones de dólares en contratos que aún hay pendientes por el programa petróleo por alimentos y que de suspenderse afectaría sobre todo a Moscú, a la que se le deben 1.500 millones. La designación de un coordinador de la ONU tendría como objetivo complacer a Francia, aunque ésta espera mayor control sobre el Gobierno iraquí del que EE.UU. está dispuesto a darle.