Los marines libran el primer asalto a Bagdad

La Voz AGENCIAS | REDACCIÓN

INTERNACIONAL

El fuego artillero y los bombardeos dejan decenas de civiles y soldados iraquíes muertos en un poblado cercano a la terminal aérea El vicepresidente Tarek Aziz advierte que la capital está bien defendida

04 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La batalla de Bagdad se adivina vez más cerca, después de que soldados estadounidenses iniciaran anoche el asalto al aeropuerto internacional Sadam Huseín, ubicado a unos 20 kilómetros de la capital. Durante todo el día, las informaciones sobre la toma de la terminal aérea eran confusas. Mientras el corresponsal de la cadena ABC que viaja con los marines anunciaba la toma del aeropuerto, el canal árabe Al Arabiya lo desmentía. Al cierre de esta edición, el comandante Maurice Goins de la Tercera División de Infantería de EE.UU. anunciaba la captura parcial del recinto. Según el corresponsal de Al Arabiya, Munder Suleiman, las tropas fueron apoyadas por paracaidistas para hacer otro intento. También confirmó que al menos había 20 muertos, sin precisar de qué bando. En cambio, Bob Schmidt, de la ABC, informó que los americanos tomaron el aeropuerto, tras encontrar «muy poca resistencia».Mientras, la zonas aledañas eran objeto de un intenso fuego de artillería y bombardeos aéreos. Según testigos, los combates habían dejado decenas de muertos, entre civiles y soldados iraquíes, en el cercano poblado de Furat. Fuentes iraquíes cifraron en 83 los muertos, mientras el corresponsal de Reuters Nadim Ladki afirmó que había decenas de muertos. «Hemos visto cadáveres apilados en un hospital, la mayoría eran militares, pero había también civiles», añadió. El batallón 3-69 En primera línea de la División de Infantería estaría el Batallón 3-69, formado por los 800 hombres más duros e impasibles del Ejército de EE.UU. En sus filas no hay ni una sola mujer y muchos parecen haber salido de Los doce en el patíbulo , sólo que inyectados de esteroides. Ellos fueron los que encabezaron la invasión por tierra desde Kuwait y desde entonces han sido la punta de lanza de la avanzada estadounidense. Durante todo el día, las noticias llegadas del frente y del mando en Qatar sobre el avance de la coalición habían sido contradictorias. Mientras la cúpula militar angloamericana se mostraba evasiva sobre los próximos pasos a dar, un portavoz había anunciado por la mañana que los soldados estaban tomando posiciones «delante del aeropuerto». Sin embargo, por la tarde, los periodistas llevados en autobús por las autoridades iraquíes al aeródromo no percibieron ningún signo de combates en sus inmediaciones. Ni tan siquiera se apreciaba que hubiera en las cercanías tropas norteamericanas. Costosa y difícil El ministro de Información iraquí, Mohamed Saeed al Sahaf insistía en que las afirmaciones de que los «mercenarios» estaban cerca de Bagdad eran «absurdas». Sin embargo, tras iniciarse la toma del aeropuerto, el lenguaje del régimen cambió radicalmente. «Bagdad está bien defendida y la guerra contra nosotros será enorme y costosa si se acercan a ella», declaró el vicepresidente Tarek Aziz. «No podrán tomar Bagdad. Es muy grande, está muy bien armada y muy bien defendida», añadió, poco antes de una nueva intervención de Sadam Huseín ante las cámaras de televisión.Cuatro divisiones de la Guardia Republicana se estaban trasladando hacia el sur, según responsables americanos, preparándose para una posible contienda por la capital.Las fuerzas estadounidenses llegaron al aeropuerto de Bagdad, tras rechazar la madrugada de ayer varios contraataques iraquíes en un puente estratégico sobre el Éufrates. Los combates dejaron un saldo de alrededor de 500 muertos entre las tropas de élite de Sadam, según el comandante John Altman, responsable de los servicios de inteligencia de la Tercera División.Muy distinto a lo ocurrido en el flanco sureste, en Numaniya. Allí las milicias armadas por el régimen optaron por no ofrecer resistencia a la Fuerza Expedicionaria de marines, que prepara los envíos del apoyo logístico necesario para completar el cerco a la capital a través del río Tigris. No sólo no presentaron combate alguno, sino que ni siquiera desempolvaron las armas de las que habían sido provistos, explicaron fuentes militares, que añadieron que, como prueba de ello, los morteros ni habían sido calibrados.La pinza, siempre según la coalición, sigue cerrándose, y ya no sólo desde el sur, sino también desde el noroeste. Allí, a unos 80 kilómetros de Bagdad, un comando especial penetró en el palacio presidencial de Thartar, además de cortar la carretera a Tikrit. Tres muertos en un control Mientras, la población sufrió de nuevo el gatillo fácil de los puestos de control aliados. Ayer tres civiles iraquíes murieron, uno de ellos un niño, y una mujer se encuentra en estado crítico después de que los marines abrieran fuego contra un taxi en un puesto de control al sur de Bagdad, según fuentes militares citadas por la CNN. Un niño de dos años, el conductor del taxi y un hombre sentado en el asiento delantero del vehículo fallecieron tras recibir varios impactos de bala, mientras que la mujer fue atendida por los médicos.