Primará la creación de un ministerio de seguridad nacional Aprobar el plan energético, reducir impuestos y nominar jueces, entre sus objetivos
07 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Durante año y medio de gobierno con una mayoría demócrata en el Senado, George W. Bush ha sentido que la oposición dinamitaba sus propuestas, pero eso ya se acabó. Con la mayoría en ambas cámaras, el presidente se dispone a sacar adelante todos los temas pendientes. Mucho de lo que necesitamos hacer es tan obvio, observó el senador Trent Lott cuando se le preguntó por la agenda de trabajo, que basta mirar la lista de todo lo que no pudimos hacer este año, aseguró. Oyéndole parecería que el Partido Demócrata había sido un muro infranqueable para sus propuestas, pero nada más lejos. Hasta la semana pasada, la oposición dominaba el Senado por un escaño, con el agravante de que muchos de sus miembros cruzaban filas con regularidad a la hora de votar. Los asuntos que no lograron triunfar fueron los más conservadores en términos sociales, como las nominaciones judiciales del presidente, con jueces claramente antiabortistas. O en términos fiscales, como una nueva reducción de impuestos, o los numerosos proyectos de construcción que, según Bush, impulsarán el empleo y, a juicio de los demócratas, agravarán el déficit. También están los frustrados planes energéticos de Bush, que comienzan con la perforación de parques naturales en Alaska para extraer petróleo. Pero el más sonado, sin embargo, es la creación de un nuevo ministerio encargado de coordinar la seguridad nacional y la lucha contra el terrorismo. El partido de Bush sacará adelante ese proyecto en cuanto los legisladores vuelvan al trabajo en enero. A ello probablemente le sumarán nuevas partidas económicas para invertir aún más en material de guerra y preparación de la CIA y el FBI.