El poeta Juan Gelman quiere saber qué pasó con su nuera El poeta argentino Juan Gelman ha presentado una denuncia contra el presidente de Uruguay, Jorge Batlle, para saber qué pasó con su nuera María Claudia Iruretagoyena, secuestrada en 1976 a los 19 años en Buenos Aires y asesinada en Montevideo.
21 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El poeta argentino Juan Gelman encontró a su hijo desaparecido de 20 años muerto de un disparo en la nuca y enroscado en el interior de un tanque de 200 litros que los militares habían arrojado a un afluente del río de la Plata. Siguió buscando y el 1 de abril del 2000 halló a su nieta, nacida en cautiverio, arrancada de su madre y criada de forma ilegal por un policía represor de Uruguay. Ahora, quiere localizar los restos de su nuera, María Claudia Iruretagoyena, a lo que se había comprometido el presidente Batlle hace dos años. Transcurrido ese tiempo, y como no recibió ninguna información al respecto, decidió denunciarlo para saber qué pasó con ella y poder encontrar sus restos Batlle le había dicho al senador uruguayo Rafael Michelini que los asesinos de María Claudia eran oficiales de la policía de Uruguay. El presidente Batlle podría ser citado para declarar como testigo y aportar la información que posee del caso y que se niega a hacer pública. María Claudia fue secuestrada con su esposo, Marcelo Gelman, en Buenos Aires, probablemente como represalia hacia el poeta, que militaba en la organización guerrillera Montoneros. Fueron a parar al campo de la muerte Automotores Orletti. Ella estaba embarazada de siete meses. Los represores argentinos dejaron a compañeros uruguayos llevarse a ese país a dos prisioneras embarazadas: una era María Claudia, que voló a Montevideo con los militares José Gavazzo y Manuel Cordero. Dio a luz en el hospital militar de Montevideo. La dejaron viva un tiempo más para que diera el pecho al bebé y luego el coronel Rodríguez Buratti y el capitán Ricardo Arab, según el diario La República, la llevaron a un centro clandestino del Ejército. Nunca más se supo de ella. Su hija fue entregada en enero de 1977 por el coronel Jorge Silveira y el capitán de la policía Ricardo Medina al comisario que la crió.