Asegura que los sistemas de seguridad son inadecuados para impedir el robo de material radiactivo Para quienes tengan el empeño de fabricar una «bomba sucia», el objetivo puede estar más al alcance de sus manos de lo que se podrían haber imaginado. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), dependiente de la ONU, advirtió en Viena de que los materiales radiactivos necesarios para confeccionar este tipo de armas están disponibles en la práctica totalidad de los países, y de que en al menos un centenar de ellos existen programas de control y seguridad totalmente inadecuados.
25 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Hace apenas dos semanas las autoridades estadounidenses anunciaron la detención de un individuo, José Padilla, que supuestamente planeaba un atentados con «bombas sucias». Es decir, con artefactos que emplean explosivos convencionales para dispersar materiales radiactivos en su objetivo. De la fallida conspiración se dieron pocos detalles. Y, en cualquier caso, la operación se antojaba de gran complejidad para los profanos en el tema. La OIEA, sin embargo, se encargó ayer de poner los puntos sobre las íes, y subrayó que el acceso a materiales radiactivos es demasiado sencillo. Los sistemas deficientes de seguridad, advirtió, no permiten evitar o incluso detectar el robo de materiales. El director general del organismo de la ONU, Mohamed El Baradei, insistió en que «se necesita un control, desde su nacimiento hasta la muerte, de las fuentes poderosas (de materiales radiactivos) para protegerlas del terrorismo y el robo». La OIEA no dio los nombres de los cien países con programas inadecuados, pero sí identificó el área de la antigua Unión Soviética como aquella en la que el peligro es más grave. Los materiales radiactivos se pueden encontrar desde en hospitales hasta en plantas de energía.