Un seísmo que devastó el noroeste de Irán deja 500 muertos y 2.000 heridos

AGENCIAS TEHERÁN

INTERNACIONAL

HASAN SARBAKHSHIAN

Al menos 12.000 personas perdieron sus casas a causa del terremoto de magnitud 6,3 en la escala de Richter Irán se vio sacudido ayer por un seísmo que causó más de 500 muertos y unos 2.000 heridos en el noroeste del país, rememorando el de Rudbar que costó la vida a 40.000 personas en la misma región en 1990.

22 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer, al menos otras 12.000 personas se quedaron sin vivienda a causa del terremoto que sacudió sobre todo el oeste y el norte de Irán, según la agencia estatal Irna, que precisó que el número de víctimas «se está incrementando». Según Irna, el seísmo fue de magnitud 6 en la escala Richter, pero el Observatorio de Estrasburgo (Francia) lo situó en 6,3. Afectó a ocho provincias, incluida la de Teherán, donde viven 10 millones de personas.Las regiones más afectadas se encuentran en la provincia de Qazvin (noroeste) y los daños personales y materiales fueron graves en la zona de Buynzahra, cerca de la ciudad de Avaj, epicentro del terremoto, pero su efecto se sintió en la capital, Teherán, y en las provincias de Gilan, Kurdistán, Zanjan y Hamedan. La televisión estatal iraní difundió ayer por la tarde las primeras imágenes del violento terremoto, que mostraban habitantes de las localidades siniestradas cerca de Buynzahra cubiertos de polvo, arrodillados en el suelo en medio de todo tipo de objetos y llorando sobre las ruinas de sus casas. Seis poblaciones devastadas Seis poblaciones próximas a Buynzahra quedaron devastadas, mientras que otras 30 sufrieron daños graves. El director del Instituto de Geofísica de la Universidad de Teherán, Nasrolá Kamalian, explicó que el seísmo principal, de magnitud 6, se produjo a las 7.28 hora local (4.58 hora española) y fue seguido de una veintena de réplicas, las tres más importantes de magnitudes 5,1, 4,8 y 4,1. La hora temprana a la que se produjo la tragedia ayudó a aumentar el número de víctimas, ya que la mayor parte de la población estaba durmiendo en ese momento. «El número exacto de muertos y heridos todavía se ignora», indicó Majid Shalviri, presidente de la Media Luna Roja de Qazvin, con lo que se sugiere que el balance puede aumentar. Su organización envió inmediatamente equipos de rescate a la región y se movilizaron varias decenas de helicópteros, mientras que los hospitales de Avaj y de los alrededores se llenaron de heridos. Dotaciones de bomberos, ambulancias y efectivos del Ejército colaboran en las labores de rescate y desescombro de las poblaciones afectadas. Al menos tres personas murieron en Razan, provincia de Hamedan, y 20 localidades resultaron destruidas. La provincia de Guilán (norte) resultó igualmente afectada y los daños son importantes en Racht, donde hay heridos, según fuentes médicas. Esta provincia, especialmente la ciudad de Rudbar, y la provincia vecina de Zanján se vieron afectadas en 1990 por el peor terremoto de las últimas décadas en Irán, que se saldó con 40.000 muertos y más de 100.000 heridos. El temblor, de magnitud 7,3, devastó en sólo unos segundos 2.100 kilómetros cuadrados que incluían 27 ciudades y 1.871 pueblos. «Aunque los lugares sean cercanos, paradójicamente no se trata de las mismas regiones sísmicas», explicó Kamalian. «Qazvin, como Teherán, son las regiones más peligrosas, al sur del monte Alborz, en la cadena sísmica que une el Himalaya con Los Alpes», donde se producen diariamente seísmos de magnitudes entre 4 y 4,5, añadió. Numerosos habitantes de Teherán fueron despertados por el terremoto, que en la capital provocó daños materiales, pero no víctimas, y algunos salieron a las calles atemorizados ante el miedo a las réplicas del seísmo.