La operación es un paso «preparatorio» para una acción militar prevista para el año próximo La Casa Blanca ha autorizado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a que ponga en marcha un «programa encubierto y de amplio alcance» para derrocar al presidente iraquí, Sadam Husein, incluso por la fuerza, informó ayer el diario «The Washington Post». Citando a «fuentes informadas», el diario capitalino indicó que el presidente de EE UU, George W. Bush, dio la orden a la CIA a principios de año para que use todos los métodos y herramientas necesarios para deshacerse del gobernante iraquí.
16 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Esas herramientas incluirían una mayor asistencia económica, militar, tecnológica y de capacitación a la oposición iraquí, una extensa recopilación de datos de inteligencia sobre el Gobierno y Ejército iraquí, y el uso de las fuerzas especiales, similares a las que EE UU envió a Afganistán a raíz de los atentados terroristas del año pasado. «Esas fuerzas estarían autorizadas a matar a Husein si estuviesen actuando en defensa propia», señaló The Washington Post. El diario indicó además de que el Gobierno de Estados Unidos ya ha destinado «decenas de millones» de dólares a esa operación encubierta. Sin embargo, según fuentes anónimas, el propio director de la CIA, George Tenet, ha advertido de que la operación encubierta tendrá escasas posibilidades de lograr su objetivo si no va acompañada de un esfuerzo diplomático, militar y económico. La operación de la CIA sería, en realidad, un paso «preparatorio» para una eventual campaña militar. Serviría para que la agencia pueda recabar más información sobre posibles blancos en Irak y preparar el camino para un gobierno alternativo, una vez derrocado Husein, indicó el diario. Según las fuentes del rotativo, entre las opciones que baraja el Pentágono figura una invasión militar en Irak, posiblemente para el próximo año, con al menos 200.000 soldados. La filtración sobre este plan encubierto -con instrucciones concretas- surge varios meses después de que EE UU advirtiera de que Sadam Husein debe permitir el regreso de los inspectores de la ONU a las instalaciones en que podría producir armas de destrucción masiva. El Gobierno iraquí expulsó en diciembre del 8 a los inspectores internacionales y desde entonces no ha permitido su regreso.