«Peligra la democracia», previene su líder Con la resaca de su derrota el domingo pasado, los socialistas llamaron ayer a la movilización del «partido de los abstencionistas», el primero de Francia con la cota histórica del 35,15%, en la segunda vuelta de las legislativas para evitar un «desequilibrio demasiado grande» en favor del centro-derecha en la cámara de los diputados.
10 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente neogaullista, Jacques Chirac, y su primer ministro, Jean Pierre Raffarin, han salido reforzados por la primera criba en las urnas que les garantiza la mayoría absoluta para gobernar los próximos cinco años. En la primera vuelta electoral ya han resultado elegidos 58 de los 577 diputados de la Asamblea Nacional. Sólo dos son socialistas. Los 56 restantes proceden de las filas conservadoras y 46 pertenecen a la Unión por la Mayoría Presidencial, creada tras la reelección del jefe del Estado el 5 de mayo. Ya tienen escaño asegurado siete ministros. Por su parte, los socialistas se disponen a regresar a la oposición con el único objetivo de limitar en lo posible la pronosticada mayoría aplastante de los conservadores. «Están en juego el equilibrio de nuestra democracia, el peligro real para las conquistas sociales y el riesgo de concentración del poder al servicio de un partido que se pretende único», enfatizó ayer su primer secretario, François Hollande. Su único resorte consiste en removilizar el electorado abstencionista pues «hay un centenar de circunscripciones que se decidirán por uno o dos puntos». Las reservas de votos en sus aliados de izquierda son nulas pues el voto útil ha funcionado a tope.