George Bush y José María Aznar también coversaron, en un ambiente informal y con una «complicidad personal», de Gibraltar. Fue el primero quien preguntó por el Peñón y Aznar el que le explicó la situación histórica y cómo va el proceso negociador. Recalcó que se está negociando sobre la co-soberanía, pero sin renunciar a la soberanía. De la situación en Oriente Medio, Bush recordó su reunión con el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, el martes en Washington. En cuanto a la lucha contra el terrorismo, Bush agradeció a España su actuación por las detenciones de miembros de Al Qaida. De esta forma, Aznar puso punto y final a su viaje a Estados Unidos, sin que en materia comercial se produjesen avances: el conflicto del acero europeo -Washington incrementó en un 30% de los aranceles aduaneros a la importación -, y el de las clementinas españolas. Sobre éste, Aznar dijo irse muy satisfecho, pues espera que antes del verano se levante el bloqueo.