Alemania, aún consternada, se pregunta por las causas de la matanza de Erfurt

ENRIQUE MÜLLER BERLÍN

INTERNACIONAL

MICHAEL PROBST / AP

Los políticos y la prensa tratan de analizar los fallos de una sociedad que engrendra jóvenes violentos Alemania está de duelo y todo el país intenta buscar una respuesta que explique el comportamiento de Robert Steinhäuser, el joven de 19 años que el viernes asesinó a 12 maestros, dos alumnos, una secretaria y un policía en el interior del instituto de enseñanza media, del que había sido expulsado a comienzos de febrero.

27 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«Éste es el día más triste en la historia de nuestra ciudad», declaró Manfred Ruge, alcalde de Erfurt, la tranquila capital del estado de Turingia, al este de Alemania, de 200.000 habitantes, al describir el estado de ánimo de la población, que todavía sigue conmocionada por la matanza. El canciller Gerhard Schröder y su esposa Doris viajaron ayer a Erfurt para rendir un homenaje póstumo a las víctimas y para participar en un servicio ecuménico en la catedral. El matrimonio, visiblemente conmovido, depositó un ramo de flores a la entrada del edificio escolar, el Instituto Johann Gutenberg, y permaneció un momento en silencio. La matanza fue calificada por el periódico Bild como «el peor día de Alemania». «¿Dónde vivimos. Hasta dónde hemos llegado?», se preguntó Die Welt al constatar que las escuelas alemanas, antaño un oasis de seguridad se habían convertido en trampas mortales. «La resistencia contra la violencia debe comenzar ahora y de manera decidida», añadió. Examen de conciencia El drama de Erfurt, además de provocar una discusión en torno a la seguridad de los centros de enseñanza, alertó a varios políticos que cuestionaron el estado de salud de la sociedad germana. «Hay que descubrir lo que está funcionando mal en esta sociedad donde es posible que un joven pueda causar tal catástrofe y con tanta agresividad», dijo el ministro del Interior, Otto Schilly. «¿Hay que preguntarse cómo una persona puede llegar a estar tan aislada y desesperada que no ve ninguna posibilidad de diálogo con familiares y amigos?», opinó Hertha Dauble, ministra de Justicia. La matanza de Erfurt también puede marcar la campaña electoral que culmina el 22 de septiembre. Asó lo dio a entender el candidato de la oposición a la cancillería y jefe del gobierno bávaro, Edmund Stoiber, que pidió a los medios de comunicación que fueran más reservados en la difusión de temas violentos y exigió la prohibición de los juegos electrónicos violentos. «Lo que necesitamos urgentemente ahora es una gran intolerancia hacia la presentación y la glorificación de la violencia», dijo.