Bush intenta salir airoso de Monterrey al aumentar en un 50% su ayuda al desarrollo
INTERNACIONAL
Como contrapartida exige a los países pobres reformas democráticas y luchar contra la corrupción Con el argumento de que la ayuda al desarrollo ha fracasado hasta ahora en lograr su objetivo principal, el presidente de EE UU, George W. Bush, pidió un cambio radical para que la aportación vaya unida a reformas eficaces y se promueva el comercio y la inversión en los países pobres. Bush presentó ante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Financiación para el Desarrollo, en Monterrey, su proyecto para incrementar en tres años la ayuda que otorga su país en un 50%. Bush dijo que «durante décadas, el éxito de la ayuda al desarrollo se midió sólo por los recursos gastados, no en los logros realizados».
22 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.«Poner dinero en un sistema fracasado hace poco en favor de los pobres», recalcó el presidente estadounidense, quien insistió en que «ninguna cantidad de ayuda es bastante» para los países con mercados cerrados donde las oportunidades están «acaparadas por unos pocos privilegiados». Por ello, Bush pidió que se adopte «un nuevo tipo de responsabilidad», no sólo para los países ricos, sino también para los pobres, para «crear instituciones libres, en lugar de seguir subsidiando los fracasos». A cambio de recibir el nuevo dinero estadounidense, los países pobres tendrán que adoptar reformas democráticas y económicas, luchar contra la corrupción, respetar los derechos humanos e invertir en educación y sanidad. Bush empleó su proyecto para desviar las críticas a la escasa ayuda que entrega en relación con su riqueza nacional. «Debemos centrarnos en lograr beneficios reales para los pobres, en lugar de debatir niveles arbitrarios de aportaciones de los ricos», resaltó. Amplitud de mercados También insistió en otro punto de desacuerdo con otras naciones desarrolladas, al señalar que «debemos dar más de nuestra ayuda en forma de donaciones, antes que en préstamos que nunca pueden ser pagados». El desarrollo «no viene de la ayuda, sino del comercio y la inversión», por lo que pidió la amplitud de la liberalización del comercio. Recordó a Chile, Corea del Sur y China como estados donde el comercio sacó de la desesperanza a millones de personas y recalcó que, además de ser una cuestión de conciencia, «luchamos contra la pobreza porque la esperanza es una respuesta al terrorismo». El proyecto de Washington consiste en incrementar progresivamente su ayuda (ahora de 10.000 millones de dólares) a partir del ejercicio fiscal 2004. El aumento llegaría a los 5.000 millones anuales en tres años. Y a partir del 2006, destinaría al año 15.000 millones de dólares en ayuda al desarrollo. Ante las críticas acerca de que ese aumento es lento, Bush aseguró que intentará que el Congreso apruebe los primeros proyectos en un año. Por otra parte, la bandera del régimen talibán ondeó en la sede de la conferencia, lo que provocó una queja del representante afgano, el ministro de Reconstrucción. Amin Farhang subrayó la «triste impresión» que le causó que Naciones Unidas no supiese que tienen otra desde hace dos meses.