17 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
Nadie se ha atribuido aún la autoría del ataque, que fue condenado por el presidente Pervez Musharraf, y se desconoce si el blanco era la comunidad cristiana o la extranjera. El secretario del Interior, Tasneem Noorani, estimó, sin embargo, que el atentado está relacionado con «la situación geopolítica regional». El presidente George W. Bush se mostró «escandalizado» por la acción y prometió ayudar a «llevar a los responsables ante la justicia». La policía reforzó la seguridad en las iglesias de todo el país. Los cristianos han sido blanco de ataques de radicales islámicos. El último de ellos el pasado octubre con un saldo de 16 muertos.