«Voy a vender mi casa para huir de Bagdad»

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SANTIAGO LYON

SUBHY HADDAD CRÓNICA Los iraquíes temen un ataque anglo-americano

13 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

L miedo ante un posible ataque contra Irak también se deja sentir en las calles de Bagdad, mientras altos cargos del régimen de Sadam Husein, tratan de mantener alta la moral de la población y continúan desafiando las amenazas de Estados Unidos. «Estoy pensando en vender mi casa y otras propiedades a cualquier precio y trasladarme a algún lugar remoto en el campo para evitar la muerte de mis hijos y mi mujer en un bombardeo norteamericano», dice Mohamed Husein, de 50 años, vendedor en un mercado. Otros iraquíes de a pie están convencidos de que EE UU y el Reino Unido van a emprender una acción militar de envergadura contra su país para derrocar al Sadam Husein. «Intentaré convencer a mi esposo de que venda lo que poseemos en Irak para irnos a Suecia, donde están nuestra hija y su marido desde después de la Guerra del Golfo», dijo Hamidya Abdula, funcionaria del Gobierno, de 43 años. Miles de iraquíes se han visto obligados a dejar su país, empujados por las duras condiciones de vida a causa del embargo de la ONU, desde hace doce años, o para escapar de la persecución por sus ideas. Estados Unidos y el Reino Unido consideran que el régimen de Sadam Husein representa «una amenaza», y el presidente estadounidense, George W. Bush, ha advertido de que Bagdad «deberá atenerse a las consecuencias», si no permite la vuelta de los inspectores de Naciones Unidas para comprobar que no almacena armamento de destrucción masiva. La resolución 687 del Consejo de Seguridad de la ONU, que fijó las condiciones de un permanente alto el fuego tras la Guerra del Golfo, obliga a Irak a destruir su arsenal de destrucción masiva, incluidos todos los misiles con alcance superior a los 150 kilómetros. El vicepresidente estadounidense, Richard Cheney, se entrevistó ayer en Egipto con el presidente Hosni Mubarak, en la segunda escala de una gira por la región en busca del apoyo árabe a la política de confrontación de Washington y Londres contra Irak. «No tenemos miedo a las amenazas estadounidenses. Irak se rebelará ante cualquier ataque», dijo Sadam Husein el lunes por la noche. En el mismo tono se han manifestado estos días otros altos cargos del régimen, quienes aseguran que la población «está preparada» para hacer frente a cualquier agresión.