Veintiún palestinos mueren en una contundente represalia de Israel

AGENCIAS JERUSALÉN

INTERNACIONAL

La Autoridad Nacional Palestina (ANP) pidió ayer al Consejo de Seguridad de la ONU que intervenga en la región e impida que Israel continúe sus ataques en Cisjordania y Gaza.

04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

«El Gobierno y el Ejército de Israel están llevando a cabo uno de los peores crímenes y agresiones contra nuestro pueblo indefenso, sus ciudades y sus campos de refugiados», dice un comunicado difundido por la ANP. Al menos 21 palestinos murieron tras la decisión del Gobierno israelí de intensificar las operaciones militares «contra los terroristas» y la ANP, a cuyo presidente, Yaser Arafat, responsabilizan de los últimos ataques contra objetivos israelíes.A lo largo de la jornada, el Ejército israelí atacó por tierra mar y aire diferentes objetivos en Cisjordania y Gaza, causando la muerte de diez civiles -entre ellos tres niños- y al menos once milicianos de la resistencia palestina. El incidente más grave se produjo en el campo de refugiados de Al Amari, en el distrito cisjordano de Ramala, donde un tanque israelí mató a la esposa de un activista de Hamas y a sus tres hijos de 14, 13 y 10 años, además de a otros dos niños de 16 y 4. En otro ataque israelí, esta vez en Jenín, murió el jefe de los servicios de emergencia de Media Luna Roja (Cruz Roja musulmana) al explotar la ambulancia en la que viajaba con otras tres personas -que resultaron heridas- cuando soldados de un puesto de control dispararon, con el argumento de que trató de atropellarlos. Otros siete palestinos, entre ellos una anciana y un líder de las brigadas Al Aqsa, murieron en Jenín. Tres más, en el campo de refugiados de Rafá -en la frontera de Gaza con Egipto-, uno en un control militar en Nablús y otro en un hospital de la misma ciudad por heridas sufridas el sábado. Además, Israel entregó los cadáveres de otros dos muertos el domingo. También pereció en un hospital de Jerusalén uno de los israelíes heridos de gravedad en el atentado suicida del sábado frente a un seminario rabínico. Ataques a Arafat El Ejército israelí completó su respuesta con un triple ataque sin víctimas a dependencias de la ANP en Gaza y en las ciudades cisjordanas de Belén y Ramala. En esta última localidad, helicópteros de combate bombardearon el principal edificio de los servicios de inteligencia palestinos, situado cerca de la oficina del presidente palestino, Yaser Arafat. Este local se encuentra a algunos metros de la oficina en la que el líder palestino está cercado desde el pasado 3 de diciembre. «Arafat estaba en su oficina. Se encuentra bien y sigue trabajando», declaró Nabil Abú Rudeina, consejero del presidente palestino. Esta nueva ofensiva israelí, reponde a la muerte de más de 20 judíos el fin de semana y pone de manifiesto la política adoptada por el gabinete de seguridad hebreo de endurecer las represalias contra los palestinos y el trato a la población en los territorios ocupados. El negociador jefe palestino, Saeb Erekat, criticó las acciones israelíes. Por su parte, un dirigente de Hamas anunció que esta organización «responderá a los crímenes cometidos por el Ejército» en los territorios palestinos.