El ex-presidente de Enron Kenneth Lay anunció formalmente al Comité de Comercio del Senado de Estados Unidos su decisión de acogerse a la Quinta Enmienda para no prestar testimonio sobre la quiebra de la empresa. En una breve declaración, Lay señaló que tiene «una profunda tristeza» acerca de lo que ocurrió a la compañía, a sus empleados y accionistas, y aseguró que «quería responder» a las preguntas de los senadores. Sin embargo, recalcó que «no puedo ignorar la recomendación de mi abogado, y debo respetuosamente declinar responder, según la Quinta Enmienda, a todas las preguntas». Lay es la sexta persona relacionada con la quiebra de Enron que se acoge a ese derecho, que permite a un compareciente no prestar testimonio que pueda incriminarle, en las audiencias del Congreso. La declaración de Lay se produjo después de que los senadores le lanzaran duras críticas por su anunciada decisión de no explicar las dudosas prácticas contables de la empresa.