22 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.
El presidente palestino, Yaser Arafat, aseguró que se desplazará a Belén para asistir a la misa de Navidad «aunque tenga que ir a pie», a pesar de las amenazas israelíes de prohibirle la entrada. «Es mi deber y lo haré», dijo Arafat en la radio oficial. El entorno del primer ministro israelí, Ariel Sharon, comunicó que Arafat no podría ir a Belén a menos que detuviese previamente a los asesinos del ministro israelí de Turismo, que murió en octubre pasado en represalia al asesinato en agosto del líder de un movimiento radical palestino a manos del Ejército israelí.