EE UU alerta a la OTAN de que la guerra contra el terrorismo tendrá más objetivos
INTERNACIONAL
La Alianza Atlántica se plantea por primera vez desplegar fuerzas más allá de su territorio de acción El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, llegó ayer a Bruselas con varios mensajes para los aliados de la OTAN. El primero y más claro es que Washington no detendrá en Afganistán la guerra contra el terrorismo, sino que la extenderá a otros objetivos.
18 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Y el segundo fue una alerta a los miembros de la Alianza contra «las amenazas que están por venir», dijo, como podría ser un ataque con armas químicas sobre Europa. El jefe del Pentágono no dudó en pedir a sus aliados que contribuyan con más medios a la operatividad de la OTAN, que ya se está planteando por primera vez en su historia desplegar fuerzas más allá de su territorio. Rumsfeld aprovechó la reunión ministerial celebrada ayer en la sede de la OTAN en Bruselas para advertir a sus aliados que deben estar preparados para enfrentarse a terroristas que utilizarán desde ordenador hasta misiles de crucero para atacar y causar pánico. Y esta vez, los objetivos pueden ser ciudades europeas como Londres, París o Berlín. La reunión tenía por objeto discutir el papel que tendrá la Alianza en la lucha contra el terrorismo. Y el responsable del Pentágono no ocultó que algo tiene que cambiar, porque «apenas hemos empezado lo que debe ser una mayor adaptación de la OTAN para enfrentar los nuevos desafíos». EE UU dio por sentado que la guerra de Afganistán todavía está lejos de haberse acabado y que, cuando termine, la lucha contra el terrorismo tendrá nuevos objetivos. «Afganistán no es el único país donde operan terroristas y Al Qaida no es la única red que nos amenaza», explicó Rumsfeld. Ampliar el campo En la misma onda, el secretario general de la Alianza Atlántica, George Robertson, también emplazó a los aliados a que avancen más en la adaptación de esta organización militar para hacer frente a las nuevas amenazas. Y nadie tiene dudas de que profundizar en esta cuestión supondrá mayores aportaciones económicas y materiales de los países hacia la OTAN. Pero adaptar la Alianza Atlántica al nuevo escenario internacional significa también ampliar el que hasta ahora ha sido su campo de acción: Europa y Norteamérica. Robertson manifestó que «al revisar nuestros planes de defensa, hemos aceptado aumentar la proporción de fuerzas que pueden desplegarse en operaciones más allá del territorio de la Alianza». Ahora bien, este tipo de misiones se irán estudiando caso a caso cuando se planteen.