Acuerdo para la transición afgana

ENRIQUE MÜLLER BONN

INTERNACIONAL

Las facciones pactan la composición de la administración interina y acercan posturas sobre la fuerza de paz Las cuatro delegaciones que participan en la conferencia interafgana de Bonn acordaron la creación del poder ejecutivo y legislativo que de forma interina asumirá las riendas de Afganistán.

29 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El portavoz de la ONU, Ahmed Fawzi, afirmó que el acuerdo sobre la composición, número y funciones de ambos órganos está «prácticamente ultimado». La administración interina estará compuesta por entre quince y veinte miembros y el Consejo Nacional Supremo -una especie de parlamento- por unos 150. La Alianza del Norte también ha desbloqueado su oposición a una fuerza multinacional de paz, aunque resta negociar su composición y funciones. Después de 28 años de guerras civiles, matanzas, invasiones y de sufrir el fanatismo del régimen talibán, la población de Afganistán comenzó a vislumbrar ayer algo parecido a la paz, cuando los delegados de las principales facciones del país, reunidos en Bonn, dejaron a un lado sus diferencias para poder darle forma a una estructura política interina que podría permitir la presencia de tropas extranjeras en el país y un papel para el ex-monarca. El consenso para formar un gobierno interino fue alcanzado en la noche del miércoles entre los representantes de la Alianza del Norte o Frente Unido y del Grupo de Roma, que representa a los partidarios del ex-monarca afgano, las dos delegaciones más importantes. La Alianza del Norte y el Grupo de Roma decidieron establecer un Consejo Nacional o Supremo integrado por entre 120 y 200 personas, que a su vez tendrá la delicada misión de designar en suelo afgano una administración provisional. El paso más importante para devolverle la normalidad política al país será dado, sin embargo, la próxima primavera cuando se reúna la llamada Loya Jirga, el gran consejo tribal que designará un gobierno de transición y un nuevo consejo supremo que tendría las funciones de Parlamento. Ambas instituciones permanecerán en funciones hasta que se lleven a cabo elecciones libres, quizás en un plazo de dos años. Las posibilidades de que Afganistán pueda mirar con cierto optimismo hacia el futuro aumentaron en la tarde de hoy, cuando los representantes de la Alianza del Norte señalaron que estaban dispuestos a aceptar una fuerza internacional de paz como parte de un plan de transición diseñado por Naciones Unidas. «Cuando se haya establecido un mecanismo de transición en Afganistán y éste requiera la presencia de una fuerza internacional de paz, nosotros no nos opondremos a ella», dijo Yunis Qanuni, el jefe de la delegación, que también es responsable de la seguridad en Kabul. «La población de Afganistán preferiría que estas fuerzas internacionales provengan de países islámicos», añadió. ¿Y Rabbani? Qanuni dejó claro que el Frente Unido no insistirá para que su líder y actual presidente, Burhanuddin Rabbani, ocupe el cargo de jefe de estado. En cambio, dedicó varios elogios a la figura del ex-monarca, Zahir Shah: «El ex-rey es una importante figura política y nacional y puede jugar un rol importante al asegurar la unidad política y nacional del país» El portavoz rehusó hablar sobre cuál será el papel del ex-rey en este proceso, pero en círculos de la conferencia se baraja la posibilidad de que Zahir Shah retorne a Kabul la próxima primavera, después de treinta años en el exilio. Según sus consejeros, el ex-rey se encuentra satisfecho y expectante ante los primeros acuerdos y deseoso de poder colaborar en la reconstrucción de su país.