La zona de Rockaways revive los atentados del 11 de septiembre que costaron la vida muchos de sus vecinos
12 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La mayoría de los vecinos de Rockaways todavía estaba en la cama cuando la tragedia sacudió el vecindario. Ayer era una jornada festiva en Nueva York, y muchos de los habitantes del barrio, una zona residencial de clase media, con una amplia presencia de inmigrantes irlandeses, italianos y judíos que se disponían a pasar una apacible jornada de descanso. No pudo ser. Poco después de las nueve y cuarto, todos ellos revivieron la tragedia del 11 de septiembre. Milena Owens, una mujer que vive a dos manzanas del lugar en el que cayó el avión, cuenta que oyó la explosión muy cerca y vio salir llamas de edificios cercanos. «Sólo pensé: otra vez no, por favor». Algo similar relataba su vecino, Fern Liberman, quien aludía a lo sucedido el 11 de septiembre: «Apenas salidos de un horror, llega otro». Y es que el barrio de Rockaways sufrió muy duramente las consecuencias de los atentados de hace dos meses. Según las fuentes, entre 70 y 100 vecinos perdieron la vida entonces y el propio alcalde neoyorquino, Rudolph Giuliani, reconoció una de las iglesias de la zona y recordó que había asistido allí «al menos a diez funerales». «Todavía estábamos de luto», decía Kathleen Boyle, una vecina de 27 años que recordaba que muchos de los policías y bomberos que perdieron la vida en el World Trade Center eran vecinos suyos. «He estado ya en demasiados entierros, y esto nos toca todavía más de cerca; es casi como si hubiera ocurrido en el patio de casa». Escenas de dolor semejantes se vivían en Santo Domingo, la capital dominicana, destino final del avión accidentado. Allí, los familiares de los 175 pasajeros dominicanos expresaban su dolor. Una mujer, que esperaba a su hermana y a dos sobrinos lloraba mientras decía: «Llevo ocho años sin verlos, y ahora han muerto».