Los refugiados afganos en Pakistán dan testimonio de reclutamientos masivos El Gobierno talibán ordenó ayer una movilización general para hacer frente a nuevas incursiones terrestres de las tropas estadounidenses. En una sesión urgente en Kabul del Gabinete talibán, se ordenó la distribución a la población en todo el país de las armas adecuadas para repeler cualquier nuevo desembarco de las fuerzas especiales de la coalición encabezada por Estados Unidos. Por su parte, el «mulá» Mohamed Omar hizo un llamamiento a los líderes de las tribus pashtunes para que se unan a su «guerra santa».
21 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los talibanes comenzaron ayer a armar a la población ante la inminencia de un ataque. Lanzacohetes, ametralladoras pesadas y baterías antiaéreas forman parte de ese arsenal que será distribuido, según explicó a la Agencia Afghan Islamic Press, el ministro de Educación, Amir Jan Mutaqui, quien aseguró que su régimen dispone de cantidades suficientes de estas armas para cubrir las necesidades de todo el país. En la reunión, presidida por el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y número dos del régimen, el mulá Mohamed Hasan, «se decidió movilizar y armar a toda la población, de todos los distritos y pueblos, frente a los ataques de los comandos de Estados Unidos», dijo Mutaqui. Los refugiados afganos llegados a Pakistán ya dieron testimonio en los últimos días de un llamamiento general a las armas. El Gabinete también decidió tomar medidas para proteger mejor las operaciones de las organizaciones humanitarias internacionales en Afganistán, que han sido víctimas de robos y agresiones frecuentes en los últimos días. Además, apeló nuevamente a los musulmanes del mundo entero a cerrar filas con los talibanes, según Mutaqui. Los talibanes informaron que en los ataques de ayer hubo víctimas en Jalalabad, en el este del país, y que entre 50 y 60 civiles han muerto en los bombardeos a la ciudad de Herat, en el oeste, durante los últimos tres días. Al mismo tiempo, las posiciones de los milicianos talibanes que se enfrentan a la Alianza del Norte volvieron a ser blanco de las fuerzas aéreas dirigidas por Estados Unidos, tanto en las cercanías de Kabul como en el norte del país. Los ataques se dirigieron contra la primera línea de defensa de la capital al norte, en una operación que previsiblemente facilitará un eventual avance hacia Kabul de las fuerzas de la Alianza con base en el valle del Panshir.