El Gobierno de Kabul afirma estar dispuesto a sacrificar dos millones de vidas y detiene a un periodista francés disfrazado de mujer El régimen talibán mantiene sus dramáticos llamamientos a la resistencia, mientras la oposición de la Alianza del Norte constata que los milicianos integristas están desertando de forma masiva. El embajador afgano en Islamabad, el «mulá» Abdul Salem Zaeef aseguró en Islamabad que están dispuestos a sacrificar dos millones de vidas para defender su régimen. El diplomático reiteró que Bin Laden sigue vivo y en lugar seguro. Mientras la Alianza del Norte espera a que los talibanes se debiliten para lanzar su gran ofensiva, el Gobierno de Kabul detuvo a otro periodista, esta vez un francés disfrazado de mujer con una «burka».
10 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los dirigentes de la Alianza del Norte indicaron que de momento no lanzarán una ofensiva terrestre y que aguardarán a que las defensas del régimen talibán estén más debilitadas por efecto de los bombardeos. Cerca de 1.200 combatientes y 40 comandantes de la milicia integrista -de un total de 50.000 efectivos- se pasaron a la oposición en la provincia de Baghlán, noreste de Afganistán, según afirmó ayer el principal portavoz de la Alianza antitalibán, Abdulá Abdulá. Por otra parte, Kabul asegura haber detenido cerca de la ciudad de Jalalabad al periodista francés Michel Peyrard, del semanario Paris-Match, que al parecer iba vestido con la burka, indumentaria impuesta por los integristas a las mujeres afganas. Según la agencia Afghan Islamic Press, Peyrard, de 44 años, «estaba en misión de espionaje y no podrá optar a ningún tipo de clemencia». La periodista británica también acusada de espionaje y finalmente liberada, Yvonne Ridley, relató en un artículo publicado en el Daily Express que permaneció «en huelga de hambre» y en una celda «plagada de ratones y cucarachas» durante sus diez días de cautiverio en Afganistán.