La OTAN dará a EE UU la ayuda que le pidió para la operación militar

DOMINGOS SAMPEDRO Corresponsal BRUSELAS

INTERNACIONAL

Tropas españolas han recibido la orden de incorporarse a sus puestos para una misión antiterrorista Tras un corto período de consultas, la OTAN dio ayer su conformidad a la petición de ayuda cursada por Estados Unidos para lanzar la respuesta a los ataques suicidas del pasado 11 de septiembre. Washington se encargará de coordinar la operación de castigo, pero tendrá a su disposición los aviones espía «Awacs» de que dispone la Alianza, las fuerzas navales que los aliados tienen desplegadas en el Mediterráneo, aparte del espacio aéreo y los colaboración de los servicios de información de los países socios.

04 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El secretario general de la OTAN, George Robertson, confirmó ayer que la Alianza Atlántica prestará a EE UU el auxilio que ha pedido para la respuesta a los atentados. Robertson no ha indicado si hubo aliados que pusieron algún tipo de objeción y se limitó a indicar que las medidas son «deliberadamente amplias, porque Estados Unidos no ha decidido aún cómo va a responder». El Pentágono tiene así garantizada la cooperación de los servicios de inteligencia de sus aliados, podrá disponer del espacio aéreo, puertos y puntos de aprovisionamiento en los países de la OTAN y, en compensación, brindará su ayuda a los estados que puedan sentirse amenazados o ser agredidos por esta colaboración. Varias fuentes aliadas sostienen también que Washington ha mostrado interés en movilizar los 17 aviones de reconomiento Awacs que la Alianza tiene en Alemania, así como la flota del Mediterráneo. Participación española Desde que ayer la OTAN aceptó las peticiones estadounidenses en virtud de la aplicación del artículo 5 del Tratado de Washington, las tropas y mandos españoles que comienzan a movilizarse para participar en las operaciones militares reciben la orden de incorporarse a una «misión antiterrorista». Un amplio dispositivo naval de la OTAN está dispuesto en las bases de Ferrol y Palma a la espera de instrucciones. Son las flotas de la Stanavforlant, en el Atlántico, y la Stanavformed, en el Mediterráneo. Ambas flotas superan los veinte buques de guerra. A ellos se añade hoy la unidad auxiliar de la Armada británica RFA, que arriba al puerto de A Coruña y que estará auxiliada, durante su estancia, por barcos de la Zona Marítima del Cantábrico. La participación española en las operaciones de simulación de combate se efectúa con las fragatas Extremadura, en Ferrol, y la Santa María en Mallorca, a donde también se trasladó el portaaviones Príncipe de Asturias. De hecho, ambas flotas, antes de incorporarse a sus respectivas bases, realizaron ejercicios de coordinación en el mar. Las ocho fragatas y el destructor de la Stanavforlant, bajo el mando del comodoro portugués Francisco José Melo Gomes, conforman un contingente de 1.800 personas y precisamente hoy se incorpora a los arsenales ferrolanos el último de los buques procedente de la Armada belga. La flota zarpará de aguas gallegas el lunes.