Un hombre dialogante

La Voz

INTERNACIONAL

MERCEDES LODEIRO PAZ PERFIL

24 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Para sus defensores, Leszek Miller, nunca fue un hombre dogmático, sino un político dispuesto a dialogar, a ceder en lo posible y a llegar a compromisos. Tantos, que fue ministro de Trabajo, Presidencia, Interior y Administraciones Públicas durante el primer Gobierno formado por los ex-comunistas (1993-1997). Es un político formado en la «nomenklatura» comunista. Hoy, un socialdemócrata convencido. Hasta la caída del comunismo en Polonia en 1989 e, incluso, hasta la disolución del Partido Comunista al año siguiente, Miller fue uno de sus dirigentes más importantes en la zona industrial de Lodz. El sarcasmo y la ironía que le caracterizan se manifiestan en frases que se han convertido en clásicos de la política polaca. Cuando en 1997, los medios elogiaron al primer ministro de derechas, Jerzy Buzek, por el brío con que comenzó su legislatura, Miller sentenció: «Al macho de verdad se le conoce no por el brío con el que empieza, sino por la forma en que termina».