El aliado desconocido del Pentágono

DAVID BERIAIN A CORUÑA

INTERNACIONAL

DOCUMENTACIÓN

24 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Uzbekistán se perfiló en las últimas horas como uno de los protagonistas de la guerra que George Bush ha jurado al terrorismo. Su frontera con Afganistán se ha convertido en la base del espionaje americano en la zona. Hacia allí han salido doscientos soldados y tres aviones de transporte que se sumarán a las tropas que Estados Unidos tiene en ese país. Uzbekistán, que tiene apenas 137 kilómetros de frontera con Afganistán, es clave en la estrategia de la guerra por varias razones. Es aliado de Washington desde mediados de los noventa, y el Pentágono ya contaba con infraestructura en este país. Es, además, mucho más estable que sus vecinos y la población no es especialmente antiamericana, como ocurre con Pakistán. El Gobierno uzbeko es enemigo acérrimo de los talibanes y de Osama Bin Laden, que financia las actividades terroristas de varios grupos en territorio uzbeko. Y, lo más importante, sus escasos kilómetros de frontera con Afganistán limilitan con zonas controladas por la guerilla antitalibán, de la que EE UU puede servirse como punta de lanza de su ataque.