JAIME MEILÁN TESTIGO DIRECTO El telemaratón de los famosos logró recaudar 96 millones de euros
22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La sobresaturación de imágenes de destrucción, frases de guerra o despliegues militares se interrumpió el viernes en Estados Unidos. Fueron sólo 120 minutos. Un pequeño oasis televisivo, pero también una impresionante señal de que no todo es odio y violencia. De que hay espacio para actitudes solidarias y algún pensamiento esperanzador. El oasis fue bautizado América: Un homenaje a los héroes. Un homenaje que inauguró Bruce Springsteen desde Nueva York con su sobria canción Mi ciudad de ruinas. Lo hizo solo, con su guitarra y harmónica, y apenas un pequeño coro que punteó la melodía. Después llegaron las imágenes y el sonido de muchos otros, desde la metrópoli herida, desde Los Ángeles y desde Londres. Neil Young recreó la simbólica Imagine del malogrado John Lennon, una poesía por la paz. Billy Joel cantó su famosa New York State of Mind. Paul Simon ofreció su Puente sobre aguas turbulentas. Limp Bizkit unió fuerzas con el líder de Goo Goo Dolls, Johny Rzeznick, para brindar la mítica Wish You Were Here, de Pink Floyd. Se pudo escuchar a U2, Enrique Iglesias, a Stevie Wonder, Dave Mathews, las Dixie Chicks, Sheryl Crow, Bon Jovi, Faith Hill, y a muchos otros. No hubo conductor para el programa. No hubo audiencia en vivo. Ni aplausos, ni los juegos de cámaras y luces que suelen acompañar a estas celebridades. Sí, en cambio saltos de conexiones entre Los Ángeles, Nueva York y Londres. Se trataba de ofrecer una pausa consoladora. Tom Hanks lo dejó claro: «No somos médicos. No somos los protectores de esta gran nación. Somos simplemente artistas, actores, reunidos para levantar espíritus, y esperamos recaudar una gran cantidad de dinero». Para el segundo objetivo, la legión de músicos se vio acompañada por otra de colaboradores excepcionales. En los teléfonos, respondiendo las llamadas de los donantes, estuvo la elite de Hollywood: Jack Nicholson, Tom Cruise acompañado de una irreconocible Penélope Cruz, Julia Roberts, Silvester Stallone, Meg Ryan o Clint Eastwood, por mencionar sólo a algunos. Unos y otros donaron su tiempo y talento. Las cadenas de televisión hicieron lo mismo. El programa fue transmitido por más de 35 canales, generalistas y de cable, en una emisión sin pausas comerciales que alcanzó 156 países. Durante dos horas fue prácticamente imposible encontrar algo distinto en las televisiones. La iniciativa fue realizada con gran tacto. Si no hubo anuncios, tampoco se escucharon arengas patrióticas. Sólo palabras de homenaje a los fallecidos y a los que sobrevivieron la tragedia, y mensajes de paz y tolerancia entre cada actuación musical. «La vida es demasiado preciosa. Por favor, por favor, amémonos los unos a los otros», proclamó Julia Roberts, que donó 364 millones de pesetas al telemaratón.