La construcción de un nuevo templo desata una jornada de violencia en Jerusalén

EFE JERUSALÉN

INTERNACIONAL

AMMAR AWAD

Casi cincuenta heridos tras la colocación de la primera piedra de un santuario auspiciado por los judíos ultranacionalistas El Muro de las Lamentaciones fue una vez más testigo de nuevos incidentes entre palestinos e israelíes. El choque entre el Ejército israelí y los palestinos se produjo cuando éstos protestaban por la pretensión de un grupo ultranacionalista judío de colocar la primera piedra del «Tercer Templo» en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén y se saldó con casi cincuenta heridos. Ayer se cumplía el décimo mes de la intifada que comenzó en esa explanada tras una visita del entonces líder de la oposición y actual primer ministro israelí, el derechista Ariel Sharon, para «reafirmar la soberanía judía» sobre el Monte del Templo.

29 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Ayer se vivió una de las jornadas más violentas de los últimos meses en Jerusalén, cuyos efectos se extendieron también a Cisjordania y Gaza. Cerca de treinta palestinos resultaron heridos en la ciudad vieja al ser reprimidos con gases lacrimógenos por la policía cuando apedreaban desde la colina a los judíos que oraban en el Muro de las Lamentaciones. Toda la tensión y los enfrentamientos registrados tuvieron su origen en la pretensión del grupo ultranacionalista Los Fieles del Tercer Templo de colocar la primera piedra de un nuevo santuario justamente en el lugar conocido como Haram es-Sharif, o Explanada de las Mezquitas, donde se ubican las de Omar y Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes tras las de La Meca y Medina. A fin de evitar disturbios, debido a la extrema tensión causada, que comenzó el sábado al trascender la intención de Los Fieles del Templo, las autoridades instaron a los miembros de este grupo musulmán -decenas de extravagantes ultranacionalistas que cada año despiertan las iras de los palestinos con ese viejo proyecto- a celebrar la ceremonia a primeras horas de la mañana fuera de la ciudadela. En los choques con los palestinos, centenares de los cuales se habían atrincherado en la mezquita de Al Aqsa, también resultaron heridos a pedradas 15 policías israelíes y más de diez palestinos fueron detenidos.