QUERELLANTES REACCIONES
09 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los abogados querellantes aseguraron que el Estado chileno no fue capaz de cumplir su palabra empeñada ante la comunidad internacional de que el militar podía ser juzgado por tribunales nacionales. Ahora confían en que el poder judicial «tenga que aguantar la bofetada de un Pinochet mágicamente mejorado, caminando y saludando a la gente». Desde la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y la de Familiares de Ejecutados Políticos calificaron la decisión de vergonzosa, inconcebible e indignante. Amnistía Internacional afirmó que el cierre del caso «no da respuesta a las familias» de las víctimas, lo que podría ser tanto como una burla.