Gobierno y FBI, sus dos obsesiones

La Voz

INTERNACIONAL

11 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Timothy McVeigh, ejemplo de ciudadano de la clase media de EE UU (blanco, padres divorciados, aficionado a las armas y tímido), acabó transformándose en un monstruo enemigo del Gobierno. Nadie ha sabido explicar qué razones empujaron a este ex-soldado ejemplar a cometer el mayor acto terrorista en la historia de su país. Nacido hace 33 años, McVeigh fue aficionado a la televisión, al fútbol y a las tiras de superhéroes. Demasiado alto para su edad, era llamado Fideo McVeigh en la escuela. Su abuelo le enseñó a usar armas con trece años y se aficionó a las revistas de defensa. Según Lou Michel y Dan Herbeck, periodistas que se cartearon con él y escribieron el libro American Terrorist, McVeigh recibió las primeras consignas contra el Gobierno en su adolescencia. En 1988 ingresó en el Ejército, donde conoció a Terry Nichols, quien sería su cómplice en el atentado. Condecorado tras la guerra del Golfo, regresó a EEUU para ingresar en los Boinas Verdes, algo que no consiguió. Según Michel y Herbeck, la depresión lo llevó a leer toda literatura cuyo objetivo fuera criticar al Gobierno. Sus teorías se consolidaron tras dos acciones del FBI en Ruby Ridge (Idaho) y Wako (Texas).