Necesidades defensivas y de ataque

La Voz

INTERNACIONAL

DOCUMENTACIÓN

10 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La primera aplicación militar del espacio, a finales de los años cincuenta, fue la observación fotográfica. Ante las crecientes dificultades encontradas por el espionaje aéreo estadounidense sobre la URSS o la necesidad posterior de verificación de tratados de limitación de armas, Estados Unidos inicó un complejo sistema de observación por satélite. El programa Corona, camuflado en el marco del proyecto Discoverer utlizaba cápsulas que eran recuperadas para analizar la película fotográfica. Los soviéticos iniciaron uno similar, llamado Zenit. Una de las principales preocupaciones de las superpotencias ha sido siempre la posibilidad de un ataque nuclear con misiles balísticos y para ello se fabricaron satélites de alerta inmediata. También se han desarrollado satélites que tratan de localizar submarinos equipados con misiles nucleares, dado que su movilidad y su ocultación bajo el agua los hacen muy peligrosos. Así, los sistemas White Cloud norteamericanos o los Rorsat/Eorsat soviéticos. Otros satélites se dedican a rastrear posibles explosiones nucleares, en tierra o atmosféricas. Son los satélites Vela-Hotel o los más modernos Navstar GPS.