La Cumbre de las Américas planea avanzar hacia un área de libre comercio regional

E. SÁNCHEZ / MAR MARÍN QUEBEC

INTERNACIONAL

Bush acude a su primera cita multilateral con la idea de afianzar el liderazgo de EE UU en el continente Los 34 presidentes americanos aprovechan desde ayer la III Cumbre de las Américas para constatar los graves problemas que atraviesa la región y reafirmar la necesidad de alcanzar un área de libre comercio en el continente. Se reconoce que el libre comercio no es la panacea para acelerar el desarrollo económico o reducir los niveles de pobreza, pero existe consenso sobre la obligatoriedad de acelerar los cambios estructurales a través de la integración regional. El fantasma de los efectos negativos de la globalización estará presente en las protestas anunciadas de varios grupos, por lo que se desplegaron fuertes medidas de seguridad.

20 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El primer ministro canadiense, Jean Chrétien, se sentía ayer optimista sobre los resultados de la cumbre. «Lo que estamos tratando de poner en marcha es un sistema que garantice los valores democráticos, los derechos humanos y el medioambiente», dijo. George W. Bush, que ayer cumplió tres meses en la Casa Blanca, asiste a su primera cita multilateral dispuesto a consolidar el liderazgo de Estados Unidos en la región e impulsar el ALCA. Bush, que tiene estos días una maratoniana agenda de reuniones bilaterales, aprovechará esta reunión de Quebec para insistir en que es necesario trabajar por la democratización del continente, con el argumento de que sin democracia no puede haber libre comercio. El presidente mexicano, Vicente Fox, defensor incondicional del libre mercado, coincide con su vecino del norte en la conveniencia de impulsar el ALCA a la mayor brevedad. Pero, Fox, tras la experiencia del Acuerdo de Libre Comercio (TLC) suscrito entre México, Estados Unidos y Canadá en 1994, pretende que los tratados de integración superen los limites económicos y comprendan también derechos laborales y migratorios.