«Que nadie dude sobre mi compromiso con el acuerdo de paz de Viernes Santo», aseguró en Belfast Por una vez hubo unanimidad entre los políticos norirlandeses. Desde el republicano Sinn Féin hasta el Partido Unionista del Ulster acogieron con satisfacción moderada el nombramiento de John Reid como nuevo ministro británico para el Ulster, tras la dimisión el miércoles del anterior ministro Peter Mandelson. Después de mantener ayer por la mañana su primer consejo de ministros en Londres, Reid viajó a Belfast para reunirse con los líderes políticos norirlandeses. A su llegada a Stormont, las primeras palabras de Reid fueron para asegurar que trabajará para que se cumpla el acuerdo de paz de Viernes Santo.
25 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Reid calificó su nuevo cargo ministerial como «el mayor reto de mi vida política». Nadie duda de que así será, ya que las negociaciones para desbloquear el actual impasse político en el Ulster se encuentran avanzadas, aunque plagadas de minas, y, según indicaba un político norirlandés, en su momento más delicado. En rueda de prebsa en el castillo de Stormont, el nuevo ministro dijo que lamentaba las circunstancias por las que había llegado a su nuevo cargo -la dimisión de Mandelson-, reconoció las dificultades que tendrá a partir de ahora -«en especial para ponerme a día de todo lo que sucede»- y puso especial énfasis en asegurar que «nadie debe de dudar sobre mi compromiso con el Acuerdo de Viernes Santo». Voto de confianza El ministro principal del Ulster y líder del Partido Unionista del Ulster (UUP), David Trimble, señaló que aprueba el nombramiento de Reid ya que tiene «experiencia para ocupar el cargo». El número dos del UUP, John Taylor, recibió con satisfacción el nombramiento de Reid a quien calificó como «un político muy fuerte que estoy seguro que hará una gran labor en Irlanda del Norte». Por su parte, el representante del Sinn Féin en la Asamblea del Ulster, Mitchel McLaughlin, indicó que su partido dará un voto de confianza al nuevo ministro, del que recordó que fue ministro de Defensa en el pasado. Entonces, Reid defendió la inocencia de dos soldados acusados del asesinato en el norte de Belfast del adolescente católico Peter McBride. El nuevo ministro comenzó a tomar las riendas de la política británica en el proceso norirlandés ayer mismo reuniéndose con varios representantes de los servicios de seguridad y del Ejército en Belfast. Reid ya se había entrevistado previamente con el jefe de la Policía norirlandesa, Ronnie Flanagan.