El ex-dictador regresó a Santiago para hacerse las pruebas médicas hoy y mañana El ex-dictador Augusto Pinochet regresó a Santiago desde su finca de Los Boldos, a 130 kilómetros, para someterse hoy y mañana a los exámenes médicos ordenados por el juez Juan Guzmán, después de negarse a efectuarlos los días 7 y 8 de enero. Tras el cambio de programa del magistrado, el interrogatorio previsto para ayer se realizará el día 15 en Los Boldos, donde la defensa fijó el domicilio de su cliente.
09 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los exámenes médicos tienen por objeto determinar si Pinochet está en condiciones mentales y neurológicas de comparecer a un juicio. Ayer no se descartaba que el ex-dictador ingresase anoche en el hospital, para hoy comenzar las pruebas. Si Pinochet no acudía ayer al interrogatorio podía ser declarado en «desacato» y el juez quedaba facultado para dictar su procesamiento o decretar su detención, pedida por los querellantes. Pero optó por ordenar otras fechas y darle otra oportunidad. Los abogados querellantes manifestaron su esperanza de que esta vez Pinochet respete las fechas. En tanto, el cambio en el procedimiento sorprendió a la defensa. Uno de los letrados, José María Eyzaguirre, señaló que seguirán adelante con la solicitud de remoción del juez Guzmán ante la Corte Suprema. El coordinador de la defensa destacó que los nuevos plazos dejan la declaración «para una fecha en que perfectamente se pueden tener los resultados de los exámenes, que tienen la finalidad justamente de determinar si está en condiciones de enfrentar interrogatorios y el proceso mismo». El propio magistrado reveló al diario francés Le Monde que recibió presiones del Gobierno para que cerrase el caso. Añadió que en Chile «para archivar un proceso, el inculpado debe ser declarado loco o demente».