La campaña para los comicios presidenciales lusos se caldea

EFE LISBOA

INTERNACIONAL

Polémica por una declaración del patriarca de Lisboa sobre Sampaio La campaña para los comicios presidenciales del próximo día 14 en Portugal se caldeó ayer tras divulgarse una conversación privada del patriarca de Lisboa, monseñor José da Cruz Policarpo, quien considera que el socialista y actual presidente Jorge Sampaio ya ganó las elecciones.

02 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Durante una fiesta de apoyo a la reelección del actual presidente luso, la alcaldesa socialista de Sintra, Edite Estrela, dijo el pasado lunes que, en opinión del patriarca lisboeta, Sampaio «no debe cansarse ni trabajar mucho» porque ya ha ganado las elecciones. Fuentes del Patriarcado de Lisboa rechazaron ayer comentar conversaciones privadas del arzobispo de Lisboa y destacaron que monseñor Policarpo nunca expresó su opinión sobre las elecciones presidenciales ni sobre los candidatos. Por su parte, Estrela justificó la divulgación de esa opinión porque quiso evitar precisamente el clima de euforia entre los votantes del candidato del Partido Socialista (PS). El último sondeo sobre intención de voto, divulgado por la revista Expresso el pasado sábado, indica que si las elecciones se celebrasen ahora Jorge Sampaio vencería con el 60,1% de los votos, frente al 29,6% que recibiría el candidato del Partido Social Demócrata (PSD), Joaquim Ferreira do Amaral. Los otros tres candidatos, todos de izquierda, reciben el respaldo de entre el 1,6 y el 0,5 por ciento de los electores, según dicha encuesta. Apoyos para Ferreira La polémica surgida por la revelación de la conversación privada de monseñor Policarpo se une a las reacciones en el seno de la candidatura de Ferreira do Amaral de la carta de apoyo que le remitió el líder del Partido Popular (PP, democristiano), Paulo Portas, y conocida la víspera. Al mismo tiempo, Portas destaca que los militantes del PP tienen libertad de voto en los próximos comicios, aunque recomienda que no apoyen a candidatos de izquierda, lo que ha originado duras críticas de varios sectores porque considera que esas directrices pueden favorecer la abstención entre el electorado de derecha.