El presidente saliente de EE UU finalizó el 2000, en vísperas de su salida de la Casa Blanca, con el mayor índice de popularidad que ha tenido ninguno de sus antecesores en la época contemporánea.
01 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Bill Clinton tuvo en diciembre un índice de aprobación del 66% en la última encuesta que realizó la firma Gallup durante este año, lo que le convierte en el más popular entre los presidentes que están a punto de dejar el cargo. Al menos desde que esa empresa de sondeos comenzó a realizar este tipo de encuestas, con el final de la presidencia de Harry Truman, en diciembre de 1952. Durante sus ocho años de mandato, Clinton ha sobrevivido a numerosos episodios tumultuosos, como el desastre de organización de su primer año en la Casa Blanca y el escándalo de su relación con Mónica Lewinsky, que le llevó al juicio político en el Senado. La razón del éxito de Clinton, a pesar de todos los escándalos menores a los que se ha enfrentado, es que es «un superviviente», según Stephen Hess, un experto de la Brookings Institution. «Después de ocho años, de todo lo que ha tenido que soportar, y de todo lo que ha hecho pasar al país, todavía aguanta firme», explicó Hess. Mientras, la atención inicial del nuevo Congreso de EE UU -que abrirá mañana su 107 legislatura- recaerá en Hillary Clinton, que saldrá de la Casa Blanca ese día para ir al otro lado de la avenida Pennsyilvannia, al Capitolio, y jurar como senadora por Nueva York. Hillary, de 53 años, es la primera esposa de un presidente que es elegida para un puesto público. A partir del 20 de enero, cuando su marido le entregue el poder a George Bush, será por derecho propio la parlamentaria de la casa. Los Clinton han anunciado que vivirán a caballo entre Nueva York, donde tienen su principal residencia, y Washington, donde acaban de invertir tres millones de dólares (570 millones de pesetas) en una vivienda para cuando la saliente primera dama esté en el Senado.