Arafat, ante el dilema de aceptar o no un plan de paz que olvida a los refugiados

VIRGINIA HEBRERO. Efe JERUSALÉN

INTERNACIONAL

NAYEF HASHLAMOUN / REUTERS

Clinton, que no admitirá modificaciones a su propuesta, exige que el líder palestino y Ehud Barak le den una respuesta hoy El líder palestino, Yaser Arafat, se encuentra ante el grave dilema de aceptar o no el plan de paz con Israel presentado por el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, que implica la renuncia al derecho al retorno de los refugiados palestinos de 1948. Según ha trascendido, el primer ministro israelí, por su parte, parece dispuesto a aceptar el plan si Arafat lo hace. El presidente Clinton ha dado a palestinos e israelíes de plazo hasta hoy para que den una respuesta a la propuesta de compromiso que les presentó el pasado fin de semana, y ha advertido que no aceptará cambios de fondo sino únicamente ligeras modificaciones.

26 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

El plan establece que los palestinos tendrán la soberanía sobre la Explanada de las Mezquitas de la ciudad vieja de Jerusalén -excepto el subsuelo que seguirá bajo soberanía israelí- a cambio de renunciar a cualquier demanda para la aplicación práctica del derecho al retorno de los palestinos que abandonaron o fueron expulsados de sus hogares al crearse el Estado de Israel en 1948. Según el documento estadounidense, los refugiados tendrán derecho a regresar al futuro Estado palestino, pero no a Israel, aunque este país absorberá varias decenas de miles de ellos en virtud del principio de reunificación familiar y otras consideraciones humanitarias. Otro de los puntos del plan ofrece a los palestinos el 95% de Cisjordania, de donde serían evacuados alrededor del 20% de los colonos judíos. Los observadores del conflicto árabe-israelí consideran que Arafat tendrá que tomar una de las decisiones más difíciles de su vida, pues sabe que si acepta el plan de paz habrá acabado con los sueños de regreso que ha alimentado el pueblo palestino durante décadas. Varios grupos palestinos han rechazado el plan de Clinton y la posibilidad de que Arafat lo firme, especialmente por la renuncia al derecho al retorno, y en algunos de los campos de refugiados ha habido llamamientos a atacar a Arafat si cede en esta cuestión. En el propio partido de Arafat, Al Fatah, se han levantado voces en contra de firmar un acuerdo que renuncie al derecho al retorno de los cerca de cuatro millones de refugiados.