Cuba y EE UU, al borde de una nueva crisis por los supervivientes del avión

MARCELO WHEELOCK. Efe MIAMI

INTERNACIONAL

ALAN DÍAZ / AP

Inesperadamente, los nueve accidentados fueron trasladados a suelo norteamericano La inesperada decisión de Estados Unidos de trasladar a suelo norteamericano a los supervivientes de un avión cubano caído en aguas internacionales puede generar una nueva crisis entre Washington y La Habana. Ocho de los nueve cubanos rescatados del mar el pasado martes esperarán en suelo americano la resolución sobre su demanda de asilo político, mientras que el otro permanece en un hospital de Florida. La petición se produce en medio de las conversaciones migratorias entre los dos países.

21 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El exilio cubano se prepara a librar una nueva batalla contra Washington para conseguir que los cubanos rescatados en el mar _tres hombres, tres mujeres y tres niños_ tras estrellarse un avión presuntamente secuestrado en Cuba sean admitidos en EE UU. El único fallecido en el accidente aéreo fue identificado ayer como Judel Puig, de 24 años. Los otros ocho cubanos han pasado ya su primera noche en tierra tras ser transportados, inesperadamente, a última hora del miércoles a los cayos de Florida para recibir atención médica. En virtud de los convenios suscritos entre Washington y La Habana, los cubanos que tocan tierra pueden permanecer en EE UU, pero los que son interceptados en el mar deben ser devueltos a la isla. Las autoridades estadounidenses insisten en que los ocho fueron trasladados a Cayo Hueso «sólo por razones médicas», sin otras implicaciones políticas o coyunturales. El cubano hospitalizado, Rodolfo Fuentes Fernández, es apto para recibir asilo político, según dijo una portavoz del Servicio de Inmigración y Naturalización (INS). El INS informó que los otros dos hombres permanecerán en el Centro de Detención de Krome, en Miami, mientras se les entrevista, al tiempo que los niños y las mujeres fueron enviados a un hotel bajo custodia. La portavoz de Inmigración, María Cardona, dijo que «si pasan la prueba de credibilidad serán trasladados a la base (estadounidense) de Guantánamo (Cuba), de lo contrario serán repatriados». La Casa Blanca encara este dilema justo cuando comienzan en Nueva York las conversaciones migratorias entre Washington y La Habana, suspendidas el año pasado por el caso de Elián González.