Estados Unidos conoció y toleró los hechos La utilización de sedes militares y policiales como centros de tortura y asesinato en Guatemala han quedado al descubierto tras la difusión de una serie de documentos secretos recientemente desclasificados por Estados Unidos. Los documentos también han revelado que durante el conflicto armado en Guatemala, que duró tres décadas, EE UU siempre contó con datos de primera mano sobre lo que ocurría, e incluso habría tolerado acciones del Ejército.
03 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Según estos documentos, las Fuerzas Armadas guatemaltecas ejercieron durante décadas una fuerte presión sobre la vida política del país, que se caracterizó por la preparación de golpes de Estado, violaciones de derechos humanos y presiones a los gobernantes. Dos expertos del National Security Archive (NSA), de la Universidad de George Washington, Kate Dole y Carlos Osorio, presentaron en Guatemala una serie de documentos considerados secretos hasta la fecha por diversas instancias del Gobierno de Washington. Según se desprende de los cientos de documentos desclasificados, la práctica contrainsurgente se habría iniciado en enero de 1967 y se mantuvo, con altibajos, hasta 1992. Ninguno de los textos proporciona nombres de autores materiales o intelectuales. Entre las informaciones reveladas, se indica que en enero de 1967, se creó una Unidad de Comando Especial del Ejército, llamada Scuga, dedicada a combatir a la rebeldía urbana mediante la colocación de bombas, «asesinatos en la calle y ejecuciones de comunistas, verdaderos y sospechados».