¿Descubrió realmente Maria Gaetana Agnesi la «curva de la bruja»?

La prestigiosa matemática publicó en 1748 un tratado en el que se incluía una ecuación bautizada como curva «aversiera», que en italiano significa «girar», pero que también responde a la contracción del término que designa a la «mujer del diablo». Las traducciones poco precisas impusieron a su descubrimiento el nombre de «bruja de Agnesi» y asociaron erróneamente su descubrimiento a la experta en cálculo experimental

Maria Gaetana Agnesi's 296th birthday - Google Doodle

Redacción

Maria Gaetana Agnesi no es ni «bruja» ni tampoco la madre de la curva de Agnesi. Nacida hace hoy 296 años -16 de mayo de 1718-, la italiana fue la mayor de los 22 hijos de un profesor de matemáticas de la Universidad de Bolonia. Como digna niña prodigio, a los 9 años, Agnesi era capaz conversar en siete lenguas distintas -latín, griego, hebreo, alemán, español, francés e italiano-; a los 10, destacaba en matemáticas; estudió en su adolescencia las obras de Newton, Leibniz, Descartes y Fermat y a los 17 años resolvía facilmente complicados problemas de geometría analítica y cinemática. Fue a esta edad cuando elaboró uno de sus primeros comentarios críticos: el análisis de las crónicas del marqués de L´Hôpital.

Su padre, orgulloso de su niña prodigio, abrió un salón cultural al estilo de los salones ilustrados franceses, donde a los 20 años Maria Gaetana Agnesi opinaba y discutía sobre filosofía, lógica, mecánica, elasticidad, mecánica celeste y sobre la reciente teoría newtoniana de la gravitación universal mientras su hermana Teresa deslumbraba a los presentes con su dominio del piano. Con 21 años, Agnesi comenzó a escribir Instituciones Analíticas -Instituzioni analitiche ad uso della gioventu italiana-, publicando el primer tomo en 1748, un tratado sobre el cálculo diferencial y el cálculo integral al que se atribuye haber sido el primer libro de texto. Le siguieron tres tomos más -previamente había publicado también 190 ensayos filosóficos bajo el nombre de Proppositiones philosophicae- y el último fue considerado por la Academia de Ciencias de París -que no le había permitido ingresar por ser mujer- como el mejor tratado de cálculo desde L´Hôpital y Euler. Por su éxito, el Papa Benedicto XIV la propuso para la cátedra de matemáticas de la Universidad de Bolonia. Gaetana se lo dedicó a la emperatriz Mª Teresa de Austria, por ser mujer e ilustrada.

El extenso trabajo de 1748 estudia en profundidad una función que carece de asíntotas verticales y tiene una asíntota horizontal de ecuación y=0. Maria Gaetana Agnesi la llamó «curva aversiera», cuya gráfica podría compararse con la trayectoria de un punto en el canto de una moneda que va girando. El término escogido, que en italiano significa doblar (girar), es también una contracción coloquial de «avversiere», cuyo significado es «mujer del diablo». Las traducciones erróneas a lo largo del tiempo acabaron imponiéndole a la curva de Maria Gaetana Agnesi el nombre «bruja de Agnesi».

Algunas voces de expertos apuntan incluso que la identificación de esta curva no es un mérito de la matemática Maria Gaetana Agnesi. Mantienen que Agnesi no descubrió la famosa ecuación, ni siquiera lo pretendió, y que recordarla solo por este detalle, un simple ejemplo del que echa mano en su monumental tratado, no le hace justicia alguna. La mal llamada «curva de la bruja» ya había sido estudiado por Fermat en 1703 y por Grandi, en 1718, que la bautizó como «versiera», refiriéndose al cabo que hace girar la vela de una nave.

El principal motivo por el que el nombre de Maria Gaetana Agnesi ha quedado impreso no solo en los libros de Matemáticas, también en los de Historia, es su influencia en la divulgación del Cálculo -«No existe ningún libro, en ninguna otra lengua, que permita al lector penetrar tan profundamente, o tan rápidamente en los conceptos fundamentales del Análisis. Consideramos este Tratado como la obra más completa y la mejor escrita en su género», dice de su obra la Academia de las Ciencias de París-. Pero para muchos, la italiana jugó además un importante papel en el reconocimiento de la mujer en el desarrollo de la ciencia.

Maria Gaetana Agnesi pertenece a la misma estirpe de investigadoras como Hedu'Anna, Teano, Aglaonice, Caroline Herschel, Elena Lucrezia Cornaro Piscopia, Madame du Châtelet, Sophie Germain, Mary Fairfax Somerville, Ada Byron, Sofía Kovalevskaya, Emmy Noether, Olga Taussky, Mary Lucy Cartwright o Charlotte Angas Scott.

De las matemáticas a la caridad

Al cumplir 34 años, murió su padre y Maria Gaetana Agnesi abandonó las matemáticas. Cuando la universidad de Turín solicitó su colaboración, respondió que ya no tenía interés en aquellos temas, pues se dedicaba al cuidado de mujeres pobres y enfermas. Vivió 81 años, produjo su obra matemática en el primer tercio de su vida y el resto lo dedicó a la caridad y la meditación.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
47 votos

¿Descubrió realmente Maria Gaetana Agnesi la «curva de la bruja»?