Por el Celta y por la Copa, «lo que sea»

M. V. F. VIGO

ZONA CELESTE

IRMANDIÑOS 1923

El madrugón fue lo de menos para los más de 600 aficionados que salieron esta mañana hacia Vitoria soñando con la final

08 feb 2017 . Actualizado a las 11:34 h.

Entre más de un bostezo, pero con las mochilas cargadas de ilusión al hombro. Así han partido esta mañana de Balaídos el grueso de los celtistas que arroparán al equipo esta noche en Vitoria - a ellos se suma el autobús de Carcamáns, que salió una hora antes de A Illa-. Desde una hora antes de las 8.00 previstas para que arrancaran los autocares, el color celeste ya asomaba por los alrededores de Balaídos.

Entre los primeros, dos veteranos miembros de Sempre co Celta, Antonio y Ramón, con muchos viajes motivados por el celtismo a sus espaldas. Y alguno igual de especial que este, porque no se perdieron las finales de 94 y del 2001. «Facemos moitas viaxes, pero normalmente quedamos a durmir. Neste caso a ilusión é tan grande que paga a pena ir e vir no mesmo día», comenta Ramón. Y los dos echan la vista atrás a la final de Sevilla. «Fuimos muchísimos autobuses y fue una pena enorme. Ojalá que esta vez lo podamos conseguir», señalaba Antonio. Ambos apuestan por la victoria, «aínda que igual un pouco xustos», si bien incidían en que los celestes ya eliminaron a Valencia y Real Madrid y en que los números del rival en Mendizorrotza no son los mejores.

Frente a las mil batallas de los dos peñistas, ya jubilados, los estudiantes universitarios Jose, Charro y Carlos faltaron a clase para vivir su primer gran viaje como celtistas. «Yo tenía cuatro años cuando la anterior final, no me acuerdo casi nada. Las vimos en vídeo», decía uno. Los tres coincidían en su optimismo y en esperar que el equipo les recompense el esfuerzo del madrugón «luchando para alcanzar» la que sería la primera final de la que los tres serían conscientes. Desacuerdo con el resultado: uno apuesta por el 1-1 «para ser conservadores», otro por victoria por la mínima y el tercero por un triunfo «0-1 o 0-2, pero con gol de Aspas sí o sí».

También con optimismo partían José Antonio y Melody, que reconocían no haber pegado ojo en toda la noche. «El madrugón es lo que peor se lleva. Y en realidad ya no dormimos nada pensando en llegar a tiempo y en tener dónde aparcar sabiendo que venía tanta gente. Pero por un día sin dormir por el Celta y por la Copa no pasa nada». Como son «sus propios jefes», no tuvieron problemas para tomarse el día libre. La ocasión lo merece. «Creo que ganaremos aunque sea por la mínima, pero tengo confianza en pasar a la final», concluía ella.