El plan para  que Balaídos pueda soportar un mínimo de 44 partidos

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

Salvador Sas

El Celta descartó cambiar el césped este verano dada su buena respuesta, apuesta por invertir en cuidados y tiene reservado un tepe para diciembre

13 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El césped de Balaídos albergará la próxima temporada un mínimo de 44 partidos (19 de Primera División, 4 de Europa League y 21 de Segunda), con seis jornadas en las que doblarán en el mismo fin de semana primer equipo y filial. Ante semejante aluvión, que se podría incrementar por la competición europea y la Copa del Rey, el Celta analizó varios escenarios y, finalmente, optó por mantener el césped que ha respondido de un modo fenomenal esta temporada y que está siendo cuidado con más mimo y esmero que nunca. Cambiarlo, debido a lo tarde que acabó la temporada para el club, era imposible y esa opción queda para Navidades, solo en caso de ser necesario.

El campo tuvo un comportamiento excelente la pasada temporada, respondido incluso el drenaje en los peores días de lluvia y viento y un año después, la hierba ofrece un fenomenal aspecto que desaconsejó del todo levantarla para colocar un tepe nuevo.

El ejemplo del golf

Uno de los problemas a los que se enfrentaban los técnicos con esta apuesta continuista era al denominado thatch (la capa de materia orgánica en descomposición como raíces, tallos y hojas que se acumula entre el suelo y el césped verde) que provoca que los jugadores puedan resbalar más e impide que el agua entre adecuadamente en el sustrato, lo que deriva en charcos y malas filtraciones. Para evitar estos problemas, tomaron como ejemplo las intervenciones en los campos de golf con unas máquinas con unos dientes muy largos que se encarga de perforar los cuatro centímetros que puedan estar afectados sin dañar la planta. La máquina en cuestión aplasta el césped híbrido (el artificial), que después será levantado de nuevo por otro artilugio para que recupere su estado habitual. Este tratamiento comienza esta misma semana.

Medios humanos y materiales

De un modo paralelo, los técnicos apuestan por redoblar el mineral, se ha optado por más medios humanos para contar con más manos para el tratamiento del césped, además de invertir en tres nuevos ventiladores de gran tamaño (hay que tener en cuenta que la estructura de la grada de Gol ya levantada reduce la capacidad de ventilación de la planta) y un carro más de luz artificial, lo que significa tener el campo cubierto al 100 %.

La idea es que el césped llegue en buenas condiciones al mes de diciembre. De ser así, se mantendrá el resto de la temporada ,apostando por los mismos cuidados, y de lo contrario, se aprovecharán las dos semanas de parón para hacer un cambio. De hecho, el Celta ya tiene reservado un tepe por si fuese necesario. Una parte clave en toda esta previsión es la climatología, si el otoño sale benigno o lluvioso y frío.

Con respecto a la pasada temporada, el ascenso del Celta Fortuna a Segunda División significa que Balaídos tendrá que albergar un mínimo de siete partidos más, pero con la salvedad que muchos de ellos serán en la peor época del curso (en el invierno) y sin la posibilidad de derivar alguno de ellos a Barreiro como sucedía en la Primera Federación si el campo necesitaba cuidados especiales y descanso.

El cambio de césped, además, era inviable por lo tarde que acabó la temporada, el 22 de junio para el Fortuna. Además, que las finales de la Vigo Cup se celebrasen en Balaídos en julio dejaba sin tiempo material para levantar el campo. Por fortuna, no hacía falta.