El Celta Fortuna, a por la cuadratura del círculo

X. R. C., M. V. F. VIGO

GRADA DE RÍO

La semana se hizo larga y los jugadores del Celta Fortuna quieren que llegue el partido cuanto antes; el buen ambiente presidió este viernes el último entrenamiento del curso.
La semana se hizo larga y los jugadores del Celta Fortuna quieren que llegue el partido cuanto antes; el buen ambiente presidió este viernes el último entrenamiento del curso. Oscar Vázquez

El filial, sin confianzas y asumiendo la dificultad, quiere culminar un año para enmarcar con el ascenso a Segunda con el impulso de Balaídos

20 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Celta Fortuna afronta esta tarde (18.30 horas) el partido más importante de su historia. No es una frase recurrente sacada del manual no escrito del fútbol, sino una realidad palmaria. Porque nunca jugó una final por el ascenso a Segunda División, porque nunca pisó el fútbol de plata y porque sería derribar el último muro que le queda a la cantera celeste. La cuadratura del círculo justo en la etapa en donde la aceleración de procesos ha colocado a descarados peloteros sin barba a las puertas del balompié profesional.

Cuando el pasado mes de julio Fredi Álvarez dirigió el primer entrenamiento del filial ni en el pensamiento más osado aparecía que once meses después del equipo finalizase la temporada, 42 partidos más tarde, con el billete para el ascenso al alcance de la mano. Formar jugadores y alcanzar la permanencia ya parecía suficiente tarea para pensar en algo más. Pero el equipo incluso se sorprendió a sí mismo: por la calidad que atesoraban sus jugadores, por su gen competitivo, por su carácter y por su resiliencia. Mediada la liga, montaron su domicilio particular en el segundo lugar de la clasificación y aunque el Zamora llegó a tocar a su puerta, ya no se bajaron. Incluso perdiendo a jugadores clave reclamados por el primer equipo.

Alcanzado el playoff, las balas de los rivales se convirtieron en misiles, apareció el fútbol de barro con la intención de desquiciar a un grupo de jóvenes, pero todos ellos miraron hacia la pelota. Por ese camino, eliminaron al experimentado Europa y fueron capaces de sacar un meritorio 0-0 del campo de una Ponferradina en la que Nafti, su entrenador, es el primero en enarbolar la bandera de la intimidación. Y sus jugadores no le van a la zaga. Intentando imponer la ley del veterano frente a un grupo de jovenzuelos descarado.

En la tarde de este sábado, en un Balaídos que rozará el lleno, al filial le toca rematar la faena. Un empate al final de la prórroga lo coloca en Segunda División la próxima temporada, pero los celestes saben que la Ponferradina no ha dicho la última palabra, que en Alcalá, ante el Atlético B, ya ganó a domicilio y que acumula cinco partidos sin recibir un gol. Por eso, el mejor camino es no encajar e impedir, sobre todo, que se pongan por delante en el marcador. Pero, aun así, de darse ese complicado escenario, el Celta Fortuna se ha reivindicado como un especialista en goles de última hora, en darle la vuelta a partidos imposibles, en salvar puntos cuando nadie lo esperaba y hasta en ganar en la prórroga como sucedió en el primer cruce ante los escapulados del Europa.

Fredi cuenta con todo su plantel e incluso no puede descartarse que repita el mismo once, pero quiere que los suyos sean más profundos que en la ida. También certeros en las pocas ocasiones que vaya a conceder un rival con tanto pedigrí defensivo. Por el contrario, espera que los suyos sean igual de solventes atrás, tanto en el balón parado como en las transiciones. En su hoja de ruta aparece un partido largo, con un rival que intente asustar al principio, una cuestión a la que también aspira el Celta Fortuna. Todo, en un día para tener los nervios de acero para no caer en ninguna provocación. El premio en entrar en la historia de un club centenario.