Con Miguel Román y Vecino lesionados, el equipo vigués extrema los cuidados con Ilaix, que tuvo que hacer la parte inicial del entrenamiento al margen
09 may 2026 . Actualizado a las 11:41 h.La línea de los mediocentros del Celta comenzó la temporada como una de las zonas más pobladas de la plantilla y está terminando bajo mínimos. Damián Rodríguez salió cedido unos días antes de marcharse Fran Beltrán; Miguel Román tuvo que pasar por el quirófano y, aunque evoluciona bien, no estará apto hasta la próxima pretemporada; Matías Vecino enlazó dos lesiones y está por ver si puede jugar algún minuto antes del final de liga, y ahora Ilaix Moriba necesita cuidados especiales para que pueda disputar los partidos con Fer López, un mediapunta de toda la vida, como compañero. Hugo Sotelo y el jugador del Fortuna Andrés Antañón, son los únicos que quedan en la recámara.
La última alarma saltó con Ilaix Moriba, que ejerció de ocho a lo largo de toda la temporada y ahora tiene que hacerlo como pivote posicional por falta de efectivos. El centrocampista hizo la parte inicial del entrenamiento al margen de sus compañeros, aunque después se integró en el grupo y entró en la convocatoria. Claudio Giráldez le restó importancia: «Lo estamos cuidando un poco en los inicios de entrenamiento esta semana, para que se active con un calentamiento más específico por alguna molestia que tiene, pero que no le impide jugar», indicó antes de aclarar que es un recurso habitual en el día a día del equipo: «Simplemente, como hacemos en algunas partes del entrenamiento con ciertos jugadores, a él en los calentamientos le estamos quitando de esa parte colectiva, pero no implica que no esté disponible», aclaraba.
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Matías Vecino apenas tuvo continuidad desde la eliminatoria con el Olympique de Lyon y en liga no juega desde principios de marzo, ante el Real Madrid. En teoría, el charrúa tenía para tres semanas, pero sigue al margen del grupo por su rotura de bajo grado aductor derecho y estará disponible antes del final de curso. «El aductor lo va resolviendo bien. Venía también con las molestias de llegar muy justo cuando participó de nuevo tras la lesión anterior. Tenemos que tener cuidado con él para que no recaiga», comentó el entrenador, que anuncia que la próxima semana comenzará a trabajar con el grupo «y a ver cuándo está disponible». «Espero que algún partido de aquí a final de temporada pueda ayudarnos, pero quedan dos semanas, realmente», dice.
Miguel Román ya es historia esta campaña. La gran revelación del curso, que se convirtió en pieza capital, vio cortada su trayectoria a principios de marzo por una fractura en la base del quinto metatarsiano del pie izquierdo y no estará disponible hasta el inicio de la próxima pretemporada. «Lo veo sonreír, que es algo importante. Creo que es más fácil de llevar, de recuperación, cuando ya empiezas a tener las botas y el césped cerca. Creo que va a llegar perfectamente a principios de la pretemporada», pronostica el porriñés.
Paralelamente, el club informó ayer que el gondomareño inicia una nueva fase en su recuperación. Román comenzó a realizar ejercicios en la cinta antigravitatoria en un hospital vigués Fremap, al que desde al entidad celeste agradecen la cesión de la máquina AlterG. «De la mano de los servicios médicos del Celta, el centrocampista entra en una nueva fase de su rehabilitación, utilizando la máxima tecnología clínica con una máquina antigravedad que permite entrenar la marcha y el movimiento, reduciendo el impacto corporal gracias a su cámara presurizada que evita generar sobrecarga», detalla.
Con semejante panorama, el gran reto para el Celta en lo que resta de temporada es mantener sanos a los cuatro medios que quedan.