El vasco se estrenó como céltico jugando de central derecho y lo hizo con aplomo defensivo y con nervios de hierro en la salida de balón
16 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Claudio Giráldez comentó cuando se oficializó el fichaje de Álvaro Núñez por el Celta que lo veía más para jugar en el carril que en la posición de Javi Rodríguez, pero su primer día de celeste, casi dos meses después de llegar a Vigo, fue en el sitio del canterano, como central diestro en la línea de tres. El vasco cumplió con su cometido en los casi 60 minutos que disputó, demostrando adaptación a la idea de juego del cuadro vigués. «Estoy feliz de poder debutar con esta camiseta y a seguir demostrando», comentó el zaguero después del partido al tiempo que reconocía que «no han sido meses fáciles por el cambio y la lesión».
Porque Álvaro salió de Elche el último día de mercado casi por sorpresa y aterrizó en Vigo con una pubalgia que le tuvo parado un mes y medio, tiempo en el que, además de recuperarse, se empapó de la doctrina Giráldez. «Ha tenido una personalidad brutal, parece que juega a 50 pulsaciones, en lo posicional estuvo bien», indicó el entrenador, que no esconde que «le falta un poco de continuidad y ritmo». De hecho, hablaron en el descanso de la gasolina que le quedaba «para diez o quince minutos», por eso en el 57 enfiló el camino del banquillo.
Lo hizo con una buena tarjeta de presentación: entró en contacto con el balón en 56 ocasiones, dio 48 pases, hizo una intercepción y una falta y perdió dos balones, ambos por intentar salir con la pelota jugada cuando presionaba arriba el Betis. Lo que dejó claro el debutante es que no le tiemblan las piernas en ninguna situación de partido y que sabe cómo actuar bajo presión.
La elección de Álvaro Núñez como central dibuja un nuevo panorama en la línea más poblada del Celta. Joseph Aidoo tenía en los últimos tiempos la vitola de cuarto central y, en teoría, era un claro candidato a jugar ante el Betis, pero Giráldez optó por mantener a Carl Starfelt y Marcos Alonso, los dos más acostumbrados a jugar cada tres días, y decidió darle descanso a otro titularísimo como Javi Rodríguez. Y aunque en el Celta las rotaciones sean un clásico, ahora Manu Fernández y Yoel Lago lo tienen un poco más difícil.