El entrenador del equipo vigués buscó una alternativa de juego esta temporada y su plan está funcionando a la perfección
14 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Claudio Giráldez superó el centenar de puntos como entrenador del Celta a costa del Sevilla (101) 20 meses después de estrenar su contador en el mismo escenario, pero más allá de la estadística, lo más importante que ha conseguido el entrenador esta temporada ha sido la adaptación del equipo a un escenario distinto al conocido para seguir ganando.
Con respecto a la temporada pasada, y en cuanto a jugadores de campo, la plantilla solo tuvo dos cambios significativos: Fer López y Alfon González por Ferran Jutglà y Bryan Zaragoza. Pese a seguir con casi los mismos, el de O Porriño enseguida descubrió que necesitaba un giro en el juego celeste. Al equipo le costaba llevar el peso de los partidos, le faltaba último pase y sufría con rivales que le jugaban a pares (la mayoría, una vez conocido el sistema).
En este contexto, Claudio no quiso estrellarse contra la defensa rival, sino que buscó una alternativa de juego y comenzó a pulir una idea que ahora parece haber tomado cuerpo definitivo. A nivel posicional, el equipo ha dado varios pasos atrás, espera a la altura del medio campo, juntar las líneas y busca robar y salir a la contra, un plan que está funcionando a la perfección.
De hecho, antes del partido del Sevilla, el preparador mostró su satisfacción con la respuesta del Celta: «Estamos, seguramente, en uno de los mejores momentos defensivos del equipo en cuanto a solidez. El equipo ha evolucionado muchísimo en lo defensivo. Al principio nos costaba mucho robar, estar altos, defender bajos. Estamos más asentados en esa parcela». Además, explota la transición.