El Celta mantuvo por primera vez la portería a cero tras 13 jornadas, sus defensores ganaron 16 de los 18 duelos aéreos y Radu solo hizo dos paradas
23 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.«Prefiero ganar todos los partidos por 5-4», dijo en una comparecencia de previa de partido no hace mucho tiempo Claudio Giráldez. La frase, que por el momento no se ha cumplido, es toda una declaración de intenciones de la filosofía de juego del Celta, pero en Vitoria, los vigueses no solo ganaron un partido en uno de los feudos más complicados de la liga, sino que fueron capaces de hacerlo por la vía de la sobriedad.
Por primera vez, en la décimo tercera jornada, lograron mantener la portería a cero en la liga, en gran medida, porque la línea defensiva fue capaz de ganar 16 de los 18 duelos aéreos que deparó un partido en el que Ionut Andrei Radu solo tuvo que hacer dos intervenciones en cuanto a tiros entre los tres palos. Seguramente, el mejor día defensivo del equipo en lo que va de curso.
Giráldez advertía antes de enfrentarse al frío de Vitoria de que tenían que realizar un partido completo en el plano defensivo para evitar el centro-remate de un Alavés que comenzó cargando el área con dos delanteros y acabó haciéndolo con cuatro. Los vascos centraron el balón en 26 ocasiones, muchas de ellas, desde su costado derecho, pero la zaga viguesa se defendió con orden, ganando la práctica totalidad de los duelos con los atacantes rivales. El excéltico Lucas Boyé, anulado por Carl Starfelt, únicamente pudo cabecear un saque de córner que se fue alto; Toni Martínez, solo, disparó tras un rechace; Mariano, con un balón desde lejos, y Guridi, ni se estrenó. Marcos Alonso fue el jugador más poderoso en el juego aéreo, seguido por el internacional sueco. Hasta Aidoo se animó con una plancha que evitó males mayores.
Esa sobriedad defensiva posibilitó que el guardameta Ionut Andrei Radu tuviera menos trabajo del esperado. El portero rumano del Celta solo tuvo que atajar dos tiros de media distancia en la segunda mitad. Todo lo demás fueron salidas en balones laterales y mucho juego de pies, con un regate incluido.
Además, en esta ocasión, Claudio rompió la norma de relevar a los jugadores con amarilla en el descanso y el joven Javi Rodríguez pudo disputar el partido completo pese a ver un cartulina tempranera. En la decisión tuvo que ver que Starfelt había pedido el cambio.