El jugador del Celta estuvo dos años y medio en el conjunto babazorro, antes de regresar al club vigués para jugar en Preferente con el Gran Peña
21 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Manu Fernández Arroyo (Narón, 2001) pasó dos años y medio de su carrera vistiendo los colores del Alavés, con el que este sábado se reencuentra. Fue después de jugar cedido por el Celta en el Racing de Ferrol -desde donde había llegado el club celeste- en División de Honor Juvenil cuando se decidió a salir fuera de Galicia, como recuerda su padre, el excéltico Manel Fernández. «Al acabar el año, el Celta lo quería repescar, pero solo le ofrecía un año de juveniles y había tenido varias ofertas», recuerda. La primera intención era regresar a Vigo, pero «el coordinador del Alavés estuvo muy encima, le daba tres años de contrato pasando al filial y lo convenció. Fue él el que quiso probar y así fue».
Los recuerdos de aquella etapa son muy positivos, en palabras del segundo de los Fernández futbolistas. «Allí encontró un fútbol diferente que, personalmente, le vino muy bien. No es el que más le gusta, pero aprendió mucho en cuanto a juego aéreo, a ganar duelos... Cosas que le faltaban, ya que él estaba más habituado al fútbol ofensivo: tener el balón, jugar por abajo... Y mejoró mucho en lo defensivo », analiza. A lo que suma la parte personal: una ciudad en la que estuvo a gusto -«pese al frío que se pasa en Vitoria»- muchos nuevos amigos y la madurez que se adquiere al irse fuera. «Allí estuvo muy bien», sintetiza.
Manu ya había salido antes de casa, del Racing al Celta, pero esto le supuso un paso más en cuanto a lejanía. «Siempre te curtes, aprendes, maduras. Él, en el Celta, estaba en Los Sauces, en Pontevedra, que no tenían residencia en Vigo», recuerda sobre aquella etapa previa a irse al Alavés. Allí estuvo un primer año en el Juvenil A y luego pasó al San Ignacio, segundo filial, llegando a debutar en Segunda B con el Alavés B. «El trato fue fenomenal y yo sé que le hace ilusión volver allí. Lo hemos hablado estos días», cuenta.
El cierre de aquella etapa supuso el inicio del actual, la que le llevó de un Celta C Gran Peña que estaba en ese momento en Preferente al primer equipo y a la máxima categoría del fútbol español. «Él recuerda siempre que viene del barro, lo dice mucho. Empezó desde abajo en el Celta, con aquel Gran Peña de Preferente cuando llegó. Y en tres años y medio, está en Primera. Fue a base de esfuerzo, de pico y pala. Ha mejorado muchísimo y esperemos que lo siga haciendo. Nunca dejas de aprender», comenta.
Precisamente por todo ese historial y ese camino complicado que Manu ha recorrido, a Manel nunca le ha inquietado que pudiera dejar de tener los pies en el suelo a raíz de este salto de categoría dado el pasado verano desde el filial celeste de Primera Federación. «A los que vienen de abajo, quieras o no, se les nota la cabeza amueblada. Es una de sus virtudes: sabe de dónde viene. En ese sentido, tenemos suerte. No hay que insistirle, lo tiene muy presente», recalca. De hecho, continúa con sus estudios de INEF y «sigue haciendo su vida igual que siempre».
Otros caminos a Primera
Manu Fernández tiene algunos compañeros con los que coincidió en el Alavés y que también han sido capaces de recorrer el camino hacia Primera División. «Víctor Parada y Abde jugaron con él y están en el primer equipo ahora. Le hace ilusión reencontrarse con ellos y revivir esa etapa bonita», afirma Manel Fernández Anidos. También a su familia, que no se perderá esta cita in situ. «En esos años, íbamos bastante a visitarlo, porque mi suegro es de Bilbao y tiene familia allí», detalla el padre de Manu. «Y mañana (por hoy), tiraremos para allá también para ver el partido», agrega.
Sobre el encuentro de Mendizorrotza, lo ve «complicado, porque los dos equipos y sus entrenadores se conocen muy bien», teniendo en cuenta también el factor ambiental. «Allí la afición aprieta muchísimo, de los que más en España, y ellos salen súper motivados en casa. No va a ser fácil», insiste. De todas formas, tiene confianza en un buen desarrollo para los de Claudio Giráldez. «Está claro que el Celta está yendo a más, cada vez está jugando mejor y su línea es buena. Eso se nota y esperemos que los puntos vengan para casa», desea Manel Fernández Anidos.