Bryan arranca en el momento justo

X. R. C. VIGO

GRADA DE RÍO

Bryan Zaragoza, celebrando el segundo gol del Celta ante el Dinamo de Zagreb.
Bryan Zaragoza, celebrando el segundo gol del Celta ante el Dinamo de Zagreb. Antonio Bronic | REUTERS

El extremo andaluz tuvo un papel determinante para el triunfo en Zagreb y este domingo recibe con el Celta a un Barcelona al que le marcó tres goles en dos partidos

08 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«Ha sido determinante». Esa fue la frase lapidaria de Claudio Giráldez para valorar el papel de Bryan Zaragoza en Zagreb, en su actuación más completa como jugador del Celta desde su llegada. Justo cuatro días antes de recibir en Vigo a uno de sus rivales preferidos, un Barcelona al que le marcó tres goles en dos partidos: un doblete con la zamarra del Granada (2-2) y un golazo con el Osasuna (4-2).

Claudio incidió en Zagreb en una idea que ya había deslizado en la sala de prensa de Afouteza. «Está haciendo un esfuerzo para entender muchas situaciones del juego». Bryan llegó a Vigo sin el manual de giraldismo encima. El juego del Celta es muy peculiar y, de entrada, no encaja en el juego más individualista del futbolista andaluz. «Estoy contento de cómo está queriendo escucharnos. Sabemos que nos va a dar mucho, pero debemos tener paciencia con la adaptación que necesitamos de él a nuestra manera de jugar. Y también nosotros nos debemos adaptar a lo que nos puede dar», había comentado el entrenador tras el partido con la Ral Sociedad, cuando comenzó a dar señales de vida.

Sus números en Croacia

En el mítico Miksimir, Zaragoza sacó a pasear su mejor versión. Hizo un gol con la ayuda de Sergi Domínguez, firmó una asistencia a Pablo Durán para el 0-3, dio tres pases claves, tuvo otra ocasión clara de gol, firmó un 50 % de regates con éxito, completó 22 de 27 pases, tocó el balón 40 veces y hasta recuperó una pelota en defensa, además de estar en el 50% redondo de las jugadas del Celta en ataque. Claudio Giráldez lo retiró del campo a los 62 minutos, lo que invita a pensar que podría doblar mañana ante el Barcelona.

Sobre todo, viendo que el conjunto culé es una de sus víctimas preferidas. La primera vez que se midió al Barça, Xavi Hernández era su entrenador. Fue en Los Cármenes en octubre del 2023, con Paco López como técnico de los nazaríes. Bryan abrió el marcador en la primera jugada del partido, a los 27 segundos, y dobló la ventaja con un segundo gol a los 29 minutos. En esa jugada, regateó dos veces y dejó sentando a Koundé, que el domingo podría ser de nuevo su pareja de baile. Finalmente, los culés salvaron los muebles con un empate a dos goles. Su hoy compañero Marcos Alonso, por cierto, estaba en el banquillo azulgrana.

El segundo precedente está mucho más reciente. Fue en septiembre del 2024, cuando el Barcelona de Flick, en modo apisonadora, visitó El Sadar, donde estaba cedido el jugador andaluz por el Bayern Múnich. Bryan marcó el segundo gol, una delicia. Zaragoza recogió un balón al espacio de Torró y cuando encaró a Iñaki Peña, en vez de tirar, hizo una pisada para superar con un regate a un único toque al entonces portero barcelonista y marcar a placer. En la celebración, hizo el típico gesto de su amigo Brahim (Real Madrid), con quien compartió equipo en su etapa de formación.

«Para mí la clave del gol no ha sido la pisadita, sino el control en carrera que me posibilitó presentarme solo contra el portero y lo demás me ha salido todo. Me he quitado un peso grande de encima», comentó el jugador después de aquel triunfo sobre el Barcelona. Su actuación y su gol, con ayuda de Sergi Domínguez, también le deben servir para llenarse de confianza en Vigo ahora que parece que ya tiene incorporado el manual celeste en su libro de juego. Otra actuación brillante ante el Barcelona sería la mejor manera de ratificarlo.